¿Cómo empacar muebles durante una mudanza?

Durante una mudanza, trasladar los muebles de manera segura es uno de los mayores desafíos, sobre todo si estos no se pueden desarmar o son muebles antiguos. Aquí hallaremos varios consejos respecto a cómo empacar muebles.

¿Cómo proteger muebles de madera?

Primero que nada, deberemos tener nuestra cinta métrica a la mano, pues necesitaremos medir muchos muebles y espacios, especialmente los relacionados con el nuevo lugar al que se trasladarán.

Básicamente, al hablar de cómo empacar muebles, hemos de definir cuáles podrán caber por la puerta sin problemas, los que tendrán que “volar” (es decir, alzar mediante un sistema de poleas o cuerdas y meter por una ventana, una estrategia de mudanza más complicada), y los que será posible desarmar.

Buscando tener esto en claro, procuremos medir cada puerta de nuestro hogar e incluso el portón principal (si nos mudaremos a un edificio) así como el espacio disponible en la calle para descargar dichos muebles, además de la medida particular de cada uno de ellos.

La idea es tener en muy claro el trayecto que realizarán nuestros muebles entre nuestro viejo y nuevo hogar, y saber a qué riesgos estarán expuestos. Hecho eso, prosigue un embalaje que combine plástico burbuja, film de plástico y otros productos de embalaje, de los que leeremos a continuación.

7 consejos de cómo empacar muebles para mudanza

¿Cómo empacar muebles de modo experto? Considerando los siguientes consejos y consultándolo con especialistas que puedan ayudarnos durante el proceso (como los trabajadores de la compañía de mudanzas), será posible tener una muy buena experiencia durante nuestra mudanza.

1. Revisemos qué muebles podemos desarmar

Muchos muebles modernos se diseñaron según la metodología de armarlo en casa y, por lo tanto, pueden desarmarse de manera intuitiva o con la ayuda de un instructivo.

Una vez que tengamos un listado de los muebles que pueden desarmarse, procedamos a hacerlo, envolver las piezas con film de plástico y luego guardarlas en cajas de uso rudo o las cajas de cartón que tengamos disponibles.

Así es como nos podemos ahorrar la labor de envolver y transportar un mueble entero por pasillos y escaleras, teniendo presente que será necesario desarmarlo de manera muy cuidadosa.

2. Aprovechemos las ventajas del plástico burbuja

Y es que es muy sencillo de emplear: solamente necesitamos envolver alrededor de nuestro mueble, dar un par de vueltas hasta que el rollo polyburbuja de Scotch haya cubierto la mayor parte de la superficie, y luego debemos cortar con unas tijeras. Adicionalmente, para asegurar cada orilla del plástico burbuja, necesitaremos pegar cinta adhesiva.

Ahora bien, dado que este rollo mide 1,520 cm de largo, podrá cubrir un área de 4.5 m², volviéndola útil para envolver una gran variedad de muebles. Será gracias a sus 30 mm de espesor que podremos montar nuestros muebles a un camión de mudanza y no estresarnos de más.

3. Utilicemos una cubierta de protección para muebles lisos

El otro factor a tomar en cuenta es la complejidad de empacar mueble de madera; es decir, si el tipo de madera con el que fue fabricado requiere de cuidados especiales o, en cambio, si posee inscripciones, grabados o detalles artísticos.

Sobre todo si estos detalles le dan un relieve particular en cierta área, será necesario cubrirlos con un ligero plástico transparente para protegerlos durante la mudanza. Esta cubierta de protección será de auxilio durante el embalaje de muebles con detalles, para cubrir dichos grabados, nivelar esa superficie y promover que las siguientes capas de protección sean igual de efectivas en cada centímetro del mueble.

4. Consideremos una lona de uso rudo

Si pensamos en la mudanza de muebles como una mesita de noche, un taburete, una cajonera o algún otro de características similares, seremos capaces de envolverlos en plástico con facilidad, pues son muebles de dimensiones pequeñas. No obstante, al hablar de cómo proteger muebles de madera grandes y voluminosos, consideremos complementar el plástico burbuja con una envoltura de lona de uso rudo.

Además de que proteger múltiples superficies contra la humedad, la concentración de luz solar, polvo y moho, podremos acomodar la lona de último momento, alrededor de aquellos muebles de mayor tamaño (mesas, armarios, libreros), y confiar en que su tejido de polietileno, de ligero espesor, soportará las maniobras que vendrán.

Para asegurarla sobre el mueble, eso sí, necesitaremos sogas o cinta adhesiva.

5. Tengamos presente una cinta adhesiva

Hemos hablado de cubiertas protectoras o rollos para envolver, pero estas suelen requerir un producto adicional para cumplir con sus funciones apropiadamente, y con esto nos referimos a la cinta adhesiva canela de Tuck.

Aunado a que se puede adquirir en un paquete de 6 piezas, esta podrá ser muy práctica durante el cierre de cajas de cartón, o como medida de seguridad y aseguramiento de otras capas de plástico que cubran muebles de madera.

Usémosla a discreción, conscientes de que fue fabricada con un polipropileno y un adhesivo Hot-Melt; mismos que promoverá su adhesión sobre cualquier tipo de superficies.

6. Pongamos énfasis en la película de plástico

Nos aproximamos al paso final. Ya medimos, trazamos el camino que recorrerán los muebles y cubrimos con plástico burbuja o lona de uso rudo, pero resta poner énfasis en otro producto de gran utilidad: la película de plástico para empaque.

Después de dejar aseguradas las otras capas de protección, habremos de rodear cada uno de nuestros muebles con este delgado plástico, hasta haber dado unas 3 o 4 vueltas en torno a ellos.

Será posible gracias a las 17 pulgadas de ancho y 1500 pies de largo de este producto, aunado al hecho de que este plástico suele adherirse con facilidad y no deberemos utilizar cinta para asegurarla en su lugar.

7. Creemos una almohadilla para áreas puntiagudas

Por ejemplo, las patas de la mesa. Veámoslo de este modo, es más probable que un área limitada o pequeña (como cualquier esquina de mueble o las patas de taburetes y mesas), se dañe o llegue a astillar tras un golpe típico de traslado.

Buscando evitarlo, la recomendación es envolver el mueble entero con una sábana, y al llegar a las patas, rodearlas con más tela de la manta/sábana, dando varias vueltas, de modo que creemos una almohadilla en esta zona vulnerable. A esto también se le llama colocación de esquineros, y es una estrategia muy frecuente durante las mudanzas.

Hecho eso, podremos enrollar el mueble cubierto por la sábana con dicha película de plástico, procurando darle suficientes vueltas alrededor del mueble en cuestión.

Ahora que sabemos cómo empacar muebles para mudanza…

Un último detalle respecto a cómo empacar muebles para mudanza es emplear varias hojas de plástico transparente para uso rudo como separación entre diferentes muebles. Pensemos que si viajarán distintos libreros, burós, mesas y armarios en un mismo camión podríamos poner estas láminas delgadas entre ellos, queriendo crear un colchón extra de protección en caso de que el viaje sea muy brusco.

Incluso podríamos aprovechar sus 3,050 cm de largo y 305 cm de ancho de este plástico para cubrir todos los objetos de la mudanza. Posteriormente, analicemos con tal de determinar si todo nuestro mobiliario podrá transportarse en un solo viaje, o si requeriremos más camiones al completar la mudanza.

Esto dependerá de cuántos muebles poseamos y de qué tan difícil sea moverlos; por ejemplo, hay compañías especializadas en realizar mudanzas de objetos grandes y delicados, como los pianos. Asimismo, muebles particularmente delicados, como vitrinas o sillas con grabados artesanales, requerirán más capas de protección.

El punto es que, al discutir cómo empacar muebles para mudanza, debemos tener claro a qué aspectos darle más prioridad y los distintos productos que podremos encontrar para protegerlos durante el proceso de transporte a nuestra nueva casa.

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