Dudas más frecuentes sobre estufas

No hay otro elemento en el hogar más importante que la estufa, por ello, te ayudamos con las dudas más frecuentes sobre estufas.

La cocina es una de las habitaciones principales del hogar pues ahí se preparan los alimentos diarios, además podemos pasar tiempo de calidad en familia o tener excelentes conversaciones a la hora de lavar los platos.

En cualquier caso, existe un elemento básico en la cocina: la estufa, un componente vital que se originó hace siglos con un funcionamiento rústico a base de leña o carbón. Actualmente, las estufas están muy modernizadas con tecnologías pensando en las mejoras del hogar.

Al equipar este espacio, siempre surgen preguntas sobre cuál es la opción más conveniente según nuestras posibilidades, cómo funciona, cómo se instala, entre otras. Con el siguiente artículo esperamos resolver tus dudas más frecuentes sobre estufas.

Tipos de estufas

Aunque en algunos lugares se sigue cocinando en estufas de leña, es muy claro que su uso quedó obsoleto por los avances en la industria. Parte de esas novedades incluyen diferentes medios de funcionamiento, formas, tamaños,con tecnología de display o adaptables para empotrar.

Estufa eléctrica

Más allá de ser un equipo completo, la mayoría de las estufas eléctricas tienen la presentación de una parrilla pequeña. Esto se debe a la gran energía utilizada al momento de usarlas, pues funcionan mediante unas resistencias eléctricas conectadas a las placas metálicas donde se colocan los recipientes para cocinar.

El gasto en electricidad es alto debido a lo explicado anteriormente, por eso la mayoría de los fabricantes limitan su tamaño inclusive por seguridad, dado que puede calentar demasiado la superficie o botones del aparato.

Estufa de vitrocerámica

Es un tipo avanzado de las estufas eléctricas, pues igual necesita corriente de energía para funcionar, sin embargo, soportan temperaturas más altas en la superficie y consume menos electricidad. El mantenimiento es muy fácil por su característica área lisa, con un trapo de cocina queda limpio sin necesitar más trabajo.

Estufa de inducción

La tecnología de inducción aplicada a las cocinas es nueva, trayendo consigo muchas mejoras para el hogar. Principalmente, genera menos gases de CO2 cuidando así al medio ambiente. De igual manera, su funcionamiento es eléctrico, pero más avanzado que las anteriores porque solo gasta energía cuando tiene un recipiente en su base. Así, se regula la temperatura evitando quemaduras, convirtiendo esta opción en la más segura.

Como en todo, tiene algunos contras al no poder usar cualquier utensilio pues necesita trastes fabricados con una porción de hierro para comenzar el proceso de inducción. Además, no es posible ver la intensidad de la flama (es inexistente) por lo cual no hay forma de regular la temperatura en los platillos.

Estufa de gas

La mayoría de los hogares cuentan con una estufa de gas a pesar de tener varios años en el mercado. ¿A qué se deberá esa popularidad? Su uso es sencillo, no depende de la electricidad, la instalación no cuesta mucho, hay diversidad en tamaños (como una pequeña de 50 cm hasta las de casi 80 cm), etc. Los profesionales de la gastronomía prefieren utilizarlas gracias a su rapidez y la capacidad de modificar la intensidad de la flama, puesto que las preparaciones siempre necesitan llevar un control del fuego.

Su funcionamiento es sencillo, los quemadores se encargan de difundir el gas para entrar en contacto con la llama. Con ello, no hay límite de uso en utensilios, se pueden utilizar ollas de barro, sartenes de aluminio, pocillos de metal e infinidad de trastes. Por si fuera poco, la mayoría de las estufas a base de gas traen un horno incluido, lo cual es un gran aporte en comparación a las presentaciones explicadas anteriormente.

Sí, el mantenimiento y limpieza es un poco más difícil, además del peligro que significa tener un tanque de gas en casa, pero sus beneficios son mayores situando a la estufa de gas como el electrodoméstico favorito en los hogares mexicanos.

Ahora que ya tenemos la información necesaria para elegir un tipo de estufa, vamos a centrarnos en las dudas más frecuentes sobre estufas de gas pues son las más empleadas en las cocinas.

Problemas más frecuentes de la estufa

Ya se había mencionado de lo complicado que es el mantenimiento de las estufas, empero, es obligatorio revisar constantemente con la finalidad de prever cualquier riesgo en su manejo. Si aún con los trabajos de conservación suceden algunas situaciones delicadas a las cuales no sabemos actuar, a continuación, se exponen algunos consejos para resolver estos problemas comunes.

El horno o la estufa no prende

Como su uso depende directamente de la fuente de gases importante verificar que la llave de paso esté abierta o, en todo caso, tantear el peso del tanque a fin de saber si aún hay gas para poder cocinar. Si apenas se hubiera cambiado el gas, es seguro que el tamaño de la esprea (la llave que permite el paso del gas) no sea el correcto. Para ello, contacta al equipo de servicio el cual pedirá los datos del tipo de gas y el modelo del producto.

En caso del horno, existen algunos factores a considerar como el olvidar los sensores del sistema de seguridad. Es decir, si cuenta con este sistema debes presionar la perilla de encendido donde al instante se tiene que escuchar cómo se activa la chispa, posteriormente girarla en sentido opuesto a las manecillas del reloj hasta donde lo permita sin dejar de presionar manteniendo hasta el fondo la perilla con el fin de encenderlo. Si prendió, debes soltar despacio la perilla y ajustar la temperatura según el platillo a hornear. No olvides que siempre puedes intentar de nuevo el proceso.

Con los hornos de encendido Glowbar (electrónico) es más sencillo su procedimiento, pues simplemente debes girar la perilla o programar el calor deseado. Asimismo, verifica la intensidad de la flama pues todo el tiempo deberá mantenerse prendida.

El sistema Glowbar es una tecnología basada en resistencias eléctricas lo cual omite el uso de cerillos, entonces, necesita tomar de 30 a 90 segundos para calentarse y permitir el paso del gas, con el fin de encender el quemador. De esta forma, el quemador no va a prender al instante, pero no es un problema real. Incluso esta función tiene un control de temperatura que al llegar al límite permitido interrumpe el camino del gas apagando totalmente el quemador. Después lo prende de nuevo, desbloqueando el flujo del combustible, siguiendo con el horneado.

Inconsistencia en la intensidad de las flamas

Hay ocasiones donde los quemadores tienen una flama muy alta o exageradamente pequeña, en caso de tener este problema, debes destapar los orificios del flujo de gas con un gancho destapa-espreas. Si tu estufa no incluyera dicho artefacto, también sirve el alambre con el que se cierran las bolsas de pan removiendo su plástico protector.

El procedimiento es sencillo: primero quita los quemadores de la cubierta, introduce el gancho por el orificio donde está la falla hasta llegar al orificio de la esprea y gíralo hasta destaparlo. Vuelve a verificar el estado de las flamas, seguro ya no hay desperfecto.

La estufa no da chispa o se mantiene chispeando

A veces, al limpiar la estufa, no se colocan correctamente los quemadores junto a sus tapas. Retira los quemadores e intenta acomodarlos como deben de ir.

Por el contrario, si la chispa no para, examina el interruptor pues es probable que esté pegado por exceso de grasa o cochambre. Si algún líquido se derramó, es preferible desconectar el aparato por 30 minutos. La mejor recomendación de limpieza es tratar de evitar mojar los interruptores, perillas y cualquier componente delicado.

Muestra una advertencia en el display

Las estufas se han fabricado pensando en la seguridad de la familia; de esta forma se han incluido sensores de advertencia para identificar algún tipo de peligro. Generalmente, en el display se muestran las instrucciones a seguir o se sugiere desconectar el aparato, aunque si continúa la advertencia es necesario contactar al servicio técnico.

A través de estos consejos, confiamos en que puedas aprovechar al cien por ciento tu estufa de gas y aplicar el mantenimiento correcto. No obstante, nunca olvides llamar a los profesionales por si llegara a ocurrir un mayor problema.

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