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Club de Jardinería

¿Cómo armar un huerto elevado?

Si hemos decidido empezar el proyecto de un huerto, pero no tenemos mucha claridad de en dónde colocarlo, una buena opción puede ser un huerto elevado. Estos se caracterizan por estar sostenidos por una mesa u otra plataforma, lo que entrega grandes ventajas al momento de cultivar y recolectar los alimentos. Por un lado, es muy cómodo, dado que no necesitamos acuclillarnos o doblarnos para realizar las tareas de jardinería y, por otro, reducen la atracción de plagas al no encontrarse directamente en el suelo.

Lo anterior a su vez lo hace muy práctico para personas con enfermedades, dolencias u otras capacidades, ofreciéndoles mayor autonomía durante los cuidados de su huerto. No obstante, debemos saber que tener un huerto elevado requiere disponer de un espacio de mediano a grande y colocar protecciones en invierno —sobre todo si se queda al exterior de la casa—, lo que puede aumentar un poco su costo de instalación.

Por lo demás, es una alternativa ideal si buscamos un huerto fácil de crear y queremos disfrutar de una mayor variedad de plantas y hortalizas para nuestro consumo. A continuación, compartimos cómo instalar un huerto elevado y realizar una correcta plantación.

¿Cómo armar un huerto elevado?: Paso a paso

Materiales

  • 1 triplay 1 m x 60 cm
  • 4 polines (8 cm x 8 cm) 62.5 cm
  • 2 tablones (2 cm grosor) 1 m x 19 cm
  • 2 tablones (2 cm grosor) 60 cm x 19 cm
  • 2 duelas (2 cm grosor) 96 cm x 6 cm
  • 2 duelas (2 cm grosor) 60 cm x 6 cm 4 maderas
  • 20 clavos 1 ½”
  • 20 clavos 2 ½”
  • Martillo

1. Cortar la madera

El huerto elevado tiene la altura de una mesa, por eso también se le conoce como mesa de cultivo. Las medidas recomendadas son para que tenga un óptimo tamaño y profundidad, aunque este puede variar según el espacio disponible. Algunos tablones ya tienen las medidas exactas, de lo contrario, hay que solicitar a un experto que los corten a las medidas que requerimos.

Es importante que armemos una estructura de madera, dado que es un material que ayuda a conservar mejor la temperatura, favorece el drenaje de agua y mejora la respiración del suelo o del sustrato.

2. Crear el marco

Una vez que tenemos cortadas las maderas, es momento de darle forma a la base o marco del cajón. Para ello, colocamos el triplay en el suelo y a los laterales vamos instalando las duelas. Para fijarlas debemos usar los clavos de 1 ½”. Martillamos lo necesario hasta que la estructura quede firme.

3. Ponerle las patas

Listo el marco es momento de añadir las patas. Ubicamos los polines en las esquinas y colocamos clavos de 2 ½”  para sujetarlos. Para evitar que se muevan, está la opción de inmovilizarlos con el pie y empezar a martillar. El clavo debe perforar la esquina de la duela (marco), y, posteriormente, usamos otro clavo de 2 ½”  para atravesar la otra esquina del marco, el polín y el triplay. Esta secuencia debe repetirse con todas las patas.

4. Levantar la mesa y terminar de colocar los polines

Ya cuando tenemos sobrepuestos los polines, es momento de erguir la mesa y terminar de ajustar las patas. Los polines quedan en el suelo y colocamos un clavo en cada esquina (de arriba hacia abajo). Este debe agujerear el triplay y llegar a la pata para asegurarla. Al final, corroboramos que todos los clavos estén bien hundidos en la madera para que no se nos desplome cuando empecemos a sembrar los cultivos.

5. Completar el cajón

Al concluir lo anterior, es momento de darle profundidad al cajón. Para el largo, usamos tablones de 60 cm x 19 cm; sujetamos con el antebrazo la madera, evitando que se mueva, y colocamos los clavos de manera perpendicular hasta que perfore el tablón y el triplay. Repetimos lo mismo en el extremo paralelo y nuevamente revisamos que los clavos queden bien fijos.

Después, cerramos el cajón usando los tablones de 1 m x 19 cm en los últimos dos laterales. Para facilitar la instalación, primero pre-colocamos los clavos en las cuatro esquinas y luego ubicamos la tabla en su lugar para terminar de clavar los clavos de 2 ½ “ en ambas tablas.

En caso de tener un espacio reducido, podemos cambiar las dimensiones del cajón. Las medidas pueden ser de 1.15 m de largo por 0.60 m de ancho y 30 cm de profundidad.

6. Proteger el huerto

Una vez armado, solo queda cubrir el huerto. Formaremos un invernadero forrándolo con plástico, para que las plantas resistan las temporadas más frías o de mucho viento y lluvias. Se recomienda empezar a engrapar el plástico desde las esquinas y rodear el huerto poco a poco hasta tapar el cajón por completo.

También está la opción de cubrir la superficie con pasto seco o un poco de paja. Así, las aves y otros animales no arrancarán las plantas o se llevarán las semillas. Cuando empiece a crecer la planta, solo es cuestión de retirar la capa, aunque si se deja ahí tampoco sucede nada.

7. ¡Es hora de plantar!

El primer paso es agregar tierra de composta hasta llenarlo. Solo hay que dejar 5 cm libres en la superficie para poder enterrar las plantas.

  • Usamos una pala de jardín para abrir en la tierra varios hoyos y en ellos colocamos las semillas o las plántulas.
  • Cubrimos los orificios y aplanamos un poco con los dedos. La tierra no debe quedar apretada para que entren bien los nutrientes y la planta crezca con libertad.
  • Hasta arriba esparcimos una ligera capa de abono. Esto ayudará a mantener una buena actividad microbiana, le dará los nutrientes necesarios a la planta y favorecerá la correcta absorción del agua.
  • Los primeros diez días regamos abundantemente para promover la germinación de las semillas. Eso sí, no debemos encharcar la tierra. En verano, lo mejor es aplicar agua a diario y en invierno cada dos o tres días.
  • Si decidimos plantar plántulas, solo es importante revisar que hayan reaccionado bien al trasplante. Es decir, que estén vigorosas y con un buen color en sus hojas. Al poco tiempo, podremos empezar a consumir sus frutos.

Si bien es posible que en construir un huerto elevado tardemos aproximadamente una hora, es una solución eficaz si queremos tenerlo al alcance y sin el desgaste que podría significar un huerto más convencional.

Además, puede ser tan grande o reducido como queramos, pudiendo llegar a caber en una terraza. Solo hay que procurar que esté en un lugar con suficiente luz de sol y sembrar las semillas o cultivar de acuerdo a nuestra preferencia y tomando en cuenta el clima de la temporada en que estemos.

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