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Club de Jardinería

¿Cómo hacer un huerto medicinal?

En la antigüedad, las plantas fueron ampliamente valoradas por sus propiedades curativas, las cuales iban enfocadas a aliviar malestares físicos o anímicos, como la indigestión o la ansiedad, a ayudar en la cicatrización de heridas, o a calmar la irritación e inflamación de la piel. Y, afortunadamente, este interés se ha recuperado en las personas. Cada vez son más quienes deciden tener un huerto medicinal, que permita cuidar la salud de su familia de manera natural.

La ventaja es que muchas de estas plantas también tienen un uso culinario, por lo que se pueden utilizar muy bien como aromatizantes de platillos o condimentos. ¡Así, la posibilidad de aprovecharlas son mayores! Para iniciar con este proyecto, esta vez compartimos cómo armar un huerto medicinal y las mejores especies para cultivar.

¿Qué considerar en la creación del huerto medicinal?

Elegir el lugar de colocación

Al igual que cualquier otro huerto, es importante elegir un sitio en donde reciba la suficiente luz solar. Lo recomendable es que tengan luz al menos 6 u 8 horas al día. Esto hará que germinen en el tiempo esperado, fuertes y saludables. Adicionalmente, tendremos que agregar un sustrato bien preparado, abono y fertilizantes, que le aporten los nutrientes necesarios a nuestras plantas.

Generalmente, estas plantas tienen raíces cortas, por lo que su cultivo queda bien en cualquier tipo de huerto. Las opciones disponibles son en el suelo, elevado en una mesa, portátil, vertical o en macetas. Todos son fáciles de instalar, aunque ofrecen ventajas distintas, según el espacio disponible que tengamos en casa.

Definir los cultivos a plantar

Una vez que hemos seleccionado el lugar del huerto medicinal, es momento de elegir nuestras plantas medicinales. La recomendación siempre es elegirlas con base en las necesidades de la familia, tanto de salud como de cocina. A continuación, revisaremos algunas opciones útiles en función del cuerpo o en la preparación de alimentos:

Plantas benéfica para el cuerpo humano

Sistema Digestivo

  • Romero
  • Tomillo
  • Menta
  • Hierbabuena
  • Apio

Sistema Circulatorio

  • Jengibre
  • Ajo
  • Romero
  • Perejil
  • Apio

Sistema Respiratorio

  • Vaporub
  • Albahaca
  • Orégano
  • Tomillo

Sistema Urinario

  • Apio
  • Ajo
  • Perejil
  • Cilantro
  • Tomillo

Sistema Nervioso

  • Pasiflora
  • Toronjil
  • Lavanda
  • Cedrón
  • Albahaca
  • Hierbabuena

Por su uso en la cocina

  • Tomillo: carne, aves, verduras cocidas, estofados, pescados, caldos y sopas
  • Romero: carnes, aves (cocina mediterránea), ensaladas
  • Menta: carnes, aves, ensaladas, repostería, caldos y sopas
  • Hierbabuena: carnes, aves, verduras cocidas, ensaladas, salsas (vinagretas o cítricos)
  • Orégano: pescados
  • Cilantro: pescados, salsas, caldos y sopas
  • Albahaca: pescados, salsas (pastas), ensaladas
  • Apio: caldos, sopas, ensaladas

¿Sembrar o plantar?

Aquí es momento de decidir si queremos sembrar o plantar. La siembra es una buena alternativa si tenemos la paciencia para que el huerto crezca poco a poco, de lo contrario, plantar nos permitirá hacer uso inmediato del cultivo. Cabe destacar que la siembra es más económica, aunque las semillas pueden no germinar si el suelo no está en las condiciones necesarias o si la semilla viene dañada.

El tiempo que tarda el germinar una planta puede tener alrededor de 10 a 20 días y, posteriormente, hay que esperar a que madure para trasplantarlas a su lugar definitivo. En el caso de la plantación, esta suele ser más cara, pues consta de comprar la plántula ya crecida y depositarla en la tierra. Aunque, como ya se mencionó, el tiempo de uso es más rápido.

Materiales

Una vez elegido el proceso, es momento de conseguir los materiales, en ambos casos necesitaremos:

¡A empezar!

Sembrar

En la siembra, es importante crear una mezcla de peat moss (musgo) y tierra de composta. La sustancia la ubicamos al fondo de los semilleros, dejamos un hueco al centro y enterramos la semilla. Si se nos dificulta introducirla, podemos apoyarnos de los palitos de madera. Después, agregamos más mezcla más para terminar de cubrir. De no encontrar peat moss, podemos usar fibra de coco.

También podemos sembrar directo en el suelo, pero en este caso se recomienda cultivar solo semillas grandes, ya que las raíces tendrán el suficiente espacio para expandirse. Las pequeñas es mejor dejarlas en los semilleros para que absorban los nutrientes que requieren de manera efectiva.

Finalmente, hay que colocar material seco, como pasto o paja, en la superficie de los semilleros o en el suelo, para proteger las semillas de las aves y otros animales. En el caso de los semilleros, solo hay que hacerlo si los ubicamos en el exterior.

Plantar

Si hemos decidido plantar, entonces debemos usar la tierra negra y mezclarla con tierra de composta para rellenar el espacio donde las ubicaremos. La composta es muy importante, ya que, además de ser rica en nutrientes, favorece la producción de organismos benéficos para las plantas. Con ayuda de la pala de jardín hacemos el hueco en la tierra y depositamos la mezcla. Después, aplicamos otra capa de pura tierra composta y ahí colocamos la planta.

¡Para finalizar!

Una vez que nuestras semillas o plantas han quedado cubiertas, es momento de regar. Lo más importante es que la tierra permanezca bien humedecida (no encharcada), ya que esta es la que llevará los nutrientes del suelo a la raíz. Para evitar que el agua se evapore rápido, hay que regar antes de que salga el sol o al atardecer.

Para regar continuamente sin saturar la planta, podemos revisar el estado de la tierra sumergiendo un dedo. Si este sale con residuos significa que aún está húmedo el suelo y es mejor posponer la aplicación.

Posteriormente, hay que esperar unos días en lo que la semilla germina o la planta se acopla a su nuevo hogar. Una forma de saber que nuestra planta no se está adaptando es si su vigor se ha reducido, si el crecimiento se detiene, si las hojas se ven arrugadas o tiene aspecto amarillo, pero esto se puede evitar con un buen tratamiento del suelo.

En el caso de las semillas, hay que trasplantarlas a una maceta o al suelo cuando hayan alcanzado cierta altura y tengan sus primeras hojas. A esta primera etapa de su desarrollo se le da el nombre de plántula.

Tips de experto para un huerto medicinal exitoso

Úsalas para proteger tu huerto

Si no queremos un huerto solo de plantas medicinales y aromáticas, también podemos combinarlas con hortalizas. Son muy buenas para alejar insectos nocivos. ¡Y no solo para eso! Según las asociaciones de plantas, estas también sirven para atraer organismos benéficos, para estimular el crecimiento o para mejorar el sabor de los cultivos. Solo debemos colocarlas alrededor del huerto o intercalarlas.

Haz una guía visual de cultivo

Si, por el contrario, solo queremos nuestro huerto medicinal, entonces la recomendación es hacer una guía visual de nuestras plantas. En ella podemos incluir sus propiedades y beneficios, para que toda la familia sepa cómo utilizarlas. También podemos añadir las fechas de siembra y cultivo con el fin de rotarlas cada temporada y aprovechar mejor la tierra.

Prepara deliciosos tés

Una vez que tengamos nuestras plantas maduras, solo basta con recolectar algunas hojas, hervir una taza de agua y colocar 4 o 5 piezas para que adquiera el sabor. Es importante dejar reposar unos 10 minutos antes de beber nuestra infusión. Si queremos endulzar de forma natural, podemos aplicar un poco de miel.

Esta también es una buena técnica si tenemos resfriado. Repetimos el procedimiento, con hojas de menta, hierbabuena o vaporub, y añadimos una cucharadita de limón y otra de miel. ¡Veremos mejoras al instante!

Ungüentos y aromaterapia

Nuestras plantas también serán muy útiles en masajes o para disfrutar de un rato de aromaterapia. Solo hay que retirar 5 hojas de la planta elegida, triturar en un mortero, colocarla en un recipiente de vidrio y después agregar aceite de oliva extra virgen. Finalmente, se revuelve todo y se coloca la tapa. Lo dejamos, bien cerrado, en un rincón seco y oscuro durante dos semanas, y pasando este tiempo podemos usar nuestro aceite.

Como vemos, un huerto medicinal nos ayudará a restablecer nuestra salud de forma natural y efectiva, además, de complementar nuestra alimentación con deliciosos aromas y sabores. Solo es cuestión de elegir las plantas que más nos gusten y poner a prueba sus beneficios.

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