Tipos de puertas según el espacio de nuestro hogar

La puerta de entrada a un hogar o a una habitación representa la primera impresión que percibe el invitado respecto a la apariencia interior y la decoración. Por eso, antes de elegir entre los diferentes tipos de puertas que existen, debemos analizar primero una serie de factores, como el diseño, el mecanismo de apertura, la composición material, la seguridad, entre otros, que nos ayudarán a seleccionar la puerta indicada para cada tipo de ambiente y las necesidades de este.

A continuación, abordaremos los tipos de puertas ideales según las características de cada espacio de nuestro hogar, sea interno o externo, así como los distintos acabados y marcos que pueden sumar o restar en la decoración.

1. Puertas abatibles de una hoja

El primer factor que debemos tener en cuenta antes de elegir una puerta, es su tipo de apertura, ya que algunas pueden requerir de un espacio considerable para poder abrirse, y como cada habitación es distinta, es un aspecto que podría darnos una pista del tipo de puerta que necesitaremos.

Cuando contamos con suficiente espacio, sea en una habitación interna o en una entrada principal, podemos optar por este tipo de puertas que se consideran entre las más comunes. Las puertas abatibles son aquellas que giran en un sentido (o en ambos) con la ayuda de bisagras, poseen un marco (generalmente hecho del mismo material que la puerta), y cuentan con diferentes tipos de cerraduras, permitiéndonos instalar múltiples sistemas de seguridad y pernos.

Si se trata de una entrada principal, el espesor de la puerta debe ser mayor (unos 7 cm) y debe contar con una mirilla panorámica con vista al exterior. Por lo general estas puertas presentan acabados y diseños atractivos que podemos decorar con un par de plantas en macetas a ambos lados y un alero de entrada hecho de madera. Esto permitirá que el punto focal de nuestros visitantes sea la puerta de entrada a nuestro hogar.

2. Abatibles de doble hoja 

Cuando se trata de espacios amplios como un salón o un comedor, podemos optar por una puerta abatible de hoja doble, la cual funciona de igual forma a través de bisagras y puede ser asegurada a través de diferentes cerraduras y pernos superiores e inferiores.

Aunque ocupan un espacio considerable de apertura, brindan un toque de elegancia en la decoración y una sensación de amplitud, especialmente si nuestra decoración guarda un estilo vanguardista, clásico o bohemio.

3. Puertas corredizas

Este tipo de puertas se utiliza con mucha frecuencia en la cultura asiática. Son ideales en habitaciones interiores pequeñas, o en estrechos corredores, pues no requieren de un espacio de apertura para abrirse. Funcionan a través de rieles que pueden instalarse empotradas en la pared, o fijadas a través de un riel sobrepuesto a la pared, y pueden estar hechas de cristal, madera, metal, entre otros materiales ligeros.

Empotradas. Aunque la instalación implique mayores costos y esfuerzo, cuando los rieles se instalan internamente en las paredes, el acabado le imprime un aire de modernismo a la decoración de la habitación. Además, la puerta tiende a ser más estable y duradera.

Sobrepuestas. En este caso las guías y rieles son fijados a lo largo del marco de la puerta y la pared, lo que les permite deslizarse sobre ellas. Esta instalación es mucho más sencilla y económica, y suelen utilizarse hechas de cristal en la conexión hacia el jardín.

4. Puertas plegables

Cuando se trata de espacios muy estrechos, como el baño de visitantes al final de un pasillo, un armario o el paso hacia el garaje, este tipo de puertas puede ser la ideal. Conserva el mismo principio de los rieles, solo que en este caso no se trata de un cuerpo entero que viaja por el riel, sino de láminas que se pliegan por medio de pequeñas bisagras.

Materiales y composición de las puertas

Según el ambiente y la decoración

Nuestro estilo de decoración juega un papel protagónico en los tipos de puertas que seleccionemos para nuestro hogar. Una puerta de madera de pino con acabados y detalles bañados en pintura color café, mantienen la elegancia de un estilo clásico de decoración y va muy bien con colores cálidos y plantas decorativas.

En cambio, una puerta color blanco, acompañará muy bien un ambiente interno minimalista, moderno o navy, sea que esté hecha de madera o metal. Lo cierto es que si no se armoniza el material y color de la puerta con el resto de la decoración, desentonará y causará un efecto poco atractivo.

La presencia de cristal en una puerta se relaciona muy bien con la decoración moderna, por lo que nuestra puerta principal puede estar hecha de madera o metal, acompañada de algunos pasos de luz natural hechos de cristal.

Según su funcionalidad

Existen algunos tipos de puertas diseñados para ofrecernos un mayor nivel de seguridad. Esto es de especial importancia cuando se trata de la entrada principal. Por lo general son puertas blindadas con materiales de alta resistencia y durabilidad, lo que incrementa su peso y costos.

Cuando se trata de las puertas de nuestras habitaciones internas, podemos optar por materiales más ligeros y económicos. Algunas puertas huecas están fabricadas con chapas de madera, un listón, y están rellenas con un panel hexagonal de cartón. Esto permite que cumplan su función de separar las diferentes habitaciones, mientras que contribuyen a que el tiempo de vida útil de las bisagras se extienda un poco más.

Las puertas de policloruro de vinilo o PVC, también pueden ser una opción a este respecto, son fáciles de limpiar, ligeras y no requieren gran mantenimiento. Armonizan muy bien con el estilo de decoración industrial y moderno, y son recomendadas en las habitaciones internas, ya que no atraen polillas ni sufren a causa de la humedad.

Finalmente, cuando se trata de una habitación de estudio, en la que necesitamos aislar el ruido externo, una puerta de madera maciza puede hacer la diferencia.

Tipos de acabados para nuestra puerta

Las puertas de madera se caracterizan por ser duraderas, adaptables a cualquier tipo de decoración y por guardar un acabado atractivo y acogedor, tanto en espacios interiores como exteriores. Algunos fabricantes cuidan todos los detalles del acabado para ofrecer una puerta de óptima calidad. Los detalles en relieve, los adornos, accesorios metálicos (como un picaporte) o los pasos de luz hechos de cristal, pueden también añadir valor a la belleza de nuestra entrada principal.

Las puertas metálicas también guardan una superficie homogénea, fácil de combinar con el resto de la decoración y cuyo acabado puede estar acompañado de pasos de luz de cristal u otro material. Suelen ser un poco más pesadas de acuerdo al material utilizado, pero se consideran más seguras.

No olvidemos los marcos y las bisagras

El travesaño o marco de nuestra puerta es casi tan importante como la puerta misma. En nuestra entrada principal un marco distinguido, sea en forma de arco, o rectangular con detalles en cristal o relieve, puede crear en la puerta el punto focal de atracción.

Es ideal que el color, estilo y material del marco y la puerta sean similares, o al menos que cuenten con un acabado parecido de modo que no desentone.

Tampoco debemos olvidar la calidad de las bisagras. Algunos fabricantes instalan bisagras invisibles para dale mayor realce al arte que exhibe la puerta. Lo más importante es que el material sea duradero y resistente, especialmente cuando la puerta tiene un peso considerable.

Existe una gran variedad de puertas para cada tipo de ambiente, hechas con diferentes materiales, funciones y bajo diversos mecanismos de apertura que se adaptan al espacio y entorno de cada una de nuestras habitaciones. Al buscar una puerta, debemos tomar en cuenta las características de nuestra decoración y la función que cumplirá en nuestro hogar: si se trata de una puerta de entrada principal que exija una mayor inversión, o la puerta para una habitación interna o armario.

Déjanos tu comentario