Instala una lámpara colgante en 10 sencillos pasos

La luz del sol es doblemente beneficiosa ya que es fuente de energía vital y también de iluminación natural. Pero, lamentablemente, no siempre es posible aprovecharse de ella, ni hacer que llegue con facilidad para dar claridad en todos los espacios.

Por suerte, hoy en día puedes suplir con luz artificial cualquier necesidad de iluminación que tengas en tu hogar, bien sea a través de una lámpara colgante o de techo, como también se le conoce, de pie o piso, o una de pared, llamada aplique en algunos lugares. 

Entre los distintos tipos de lámparas, las colgantes son las de mayor preferencia, ya que por su ubicación central y nivel de altura, iluminan de una forma mucho más generalizada. Además, la variedad de diseños y materiales en los que están hechas, permiten jugar con cualquier decoración.

Después de decidirte por el modelo de tu preferencia, querrás hacerlo funcionar rápidamente para terminar de darle vida y personalidad a ese rincón de tu vivienda. Si quieres que todo te salga a la perfección, acá te decimos cómo instalar una lámpara colgante en 10 fáciles pasos.

Cómo te habrás dado cuenta, la instalación de una lámpara colgante es tan sencilla, que cualquiera puede realizarla sin mayores inconvenientes. No obstante, para evitar riesgos, además de seguir estas recomendaciones, asegúrate de contar con las siguientes herramientas y materiales para que el procedimiento sea lo más preciso posible:

¿Qué necesitas?

  • Pelacable
  • Pinza o tenaza
  • Multímetro
  • Destornillador
  • Linterna
  • Cable
  • Cinta aislante

1. Desempaca las piezas y organízalas

La idea es que tengas a mano todas las piezas asociadas a la instalación de la lámpara, para que luego puedas acceder fácilmente a las mismas cuando las necesites. Recuerda que todas y cada una de ellas son necesarias para el correcto funcionamiento de tu dispositivo, y como algunos de sus complementos son pequeños, es probable que se pierdan, y no puedes dejar incompleta la instalación.

2. Interrumpe el suministro de energía eléctrica

Quien trabaja con electricidad, se expone a descargas de corriente que pueden implicar cierta gravedad. Por ello es necesario cortar el suministro de energía eléctrica en toda la vivienda, o en el espacio específico donde vas a colocar la lámpara.

Después puedes verificar que no haya paso de energía por el cableado, colocando un multímetro o probador de electricidad en cualquier tomacorriente. El resultado de esta medición no debe mostrar movimientos de aguja o encendido de luces en estos dispositivos.

3. Retira la lámpara antigua

Este procedimiento puede variar según el modelo, ya que son muy distintas las opciones que hay en el mercado. Pero en líneas generales, lo primero que debes hacer es sacar la bombilla, y luego retirar la tapa que cubre el cableado y la conexión, haciéndola girar

hacia la izquierda, o con un pequeño toque, si es a presión.

Para llevar a cabo esta tarea, que aunque es simple requiere del uso de tus dos manos, debes solicitar la ayuda de otra persona para que te sostenga la lámpara y te ayude con la linterna, en caso de que haya mucha oscuridad, mientras tú retiras los cables y cualquier otra pieza restante.

4. Verifica el estado de la superficie y las conexiones

Asegúrate de que la caja de conexiones esté en buen estado y totalmente ajustada a la superficie, para que pueda brindar un buen soporte a la lámpara, cuyo peso puede variar según el tamaño y modelo. La superficie debe estar limpia y sin humedad. La lámina de metal que sujeta la lámpara debe permanecer atornillada a la caja.

5. Calcula la altura de la lámpara y corta el cable

Por lo general, los fabricantes prevén un ajuste de varias alturas para la instalación, por lo que incluyen en el paquete la cantidad de cable suficiente para que pueda ser utilizado en función del gusto o necesidad de cada comprador.

Presenta la lámpara en el lugar y a la altura deseada. Aunque hay unas medidas estándar, de 75 a 91 centímetros por encima de una mesa, toma en consideración algunos factores como el tamaño de la misma, así como el de la habitación donde vas a colocarla, y la altura del techo.

Luego determina la cantidad de cable que vas a usar, llevándolo desde abajo hasta el techo, dejando, incluso, unos 10 centímetros adicionales, por si acaso te hacen falta. Corta el sobrante y continúa con el proceso de conexión.

6. Conecta los cables

Pasa el cordón de la lámpara por el centro de la tapa o base. Este cordón debe estar compuesto en su interior por tres cables: negativo, positivo y tierra. Identifícalos, según el color que presenten, y únelos a los que cuelgan de la caja de conexiones.

Generalmente, los fabricantes pueden utilizar azul para el neutro y gris, marrón o negro para las fases. La toma de tierra, en cambio, suele ser identificada con amarillo o verde. Incluso, hay casos donde esta se logra mediante un hilo de cobre desnudo.

En caso de alguna variación, guíate por las instrucciones incluidas en el dispositivo. En esta etapa del proceso vas necesitar que alguien te ayude a  sostener la lámpara mientras tú realizas la conexión, para evitar caídas.

Si la punta de los cables se encuentra deteriorada, recórtala un poco con la pinza o tenaza y usa el placable para eliminar una pequeña parte del material aislante que lo recubre. Termina la unión de los cables colocado cinta aislante en cada punta.

Finalmente, envuelve el cable de tierra alrededor del ancla de tierra que se encuentra ubicada en la caja de conexiones, o únelo al cable sobresaliente, dispuesto para este fin. Esto puede ser distinto en cada lámpara, así que, de nuevo, te toca poner atención a la guía de instalación.

7. Asegura los cables y fija la lámpara

Empuja los cables cuidadosamente hacia arriba, de manera que queden todos juntos y ordenadamente, dentro de la caja de conexiones. Después coloca la tapa o base, que puede ir atornillada o a presión, y fija la lámpara de la caja de conexiones. Verifica que la instalación haya quedado bien y que los soportes estén en condiciones de aguantar el peso de la lámpara.

8. Instala la bombilla

Conecta el foco en la base o casquillo para bombilla, girándolo cuidadosamente hacia adentro, o a tu derecha, y sin ejercer presión, hasta que la rosca quede completamente cubierta. Puedes usar el anterior o uno nuevo con mayor potencia, según el uso que quieras darle y las necesidades del espacio.

9. Reconecta de nuevo la corriente

Con esto ya has culminado el proceso de instalación de tu lámpara colgante, y si no te saltaste ningún paso y tuviste sumo cuidado, la misma debería estar completamente operativa. Ahora reconecta de nuevo la energía y pon a prueba la instalación. Seguramente tienes prisa por ver cómo quedó.

10. Enciende y verifica el funcionamiento de la lámpara

Ve al interruptor y colócalo en modo encendido, llevándolo hasta el indicativo “on”. Si la lámpara no enciende o se genera alguna chispa, apaga la luz, quita de nuevo la electricidad y revisa toda la instalación hasta que encuentres el origen de la falla.

No olvides que al trabajar con energía eléctrica tienes que usar siempre zapatos con suela de goma, nunca tener los pies descalzos, y el área debe estar seca, limpia y despejada. Así te evitas sorpresas desagradables que, en el peor de los casos, pueden terminar mal.

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