Cómo hacer una guirnalda para Navidad

Si queremos aprovechar cada espacio de la casa para la decoración de Navidad, no puede faltar la colocación de guirnaldas. Son ideales para colgarlas en balcones, paredes y puertas, ya que las hay de distintos tamaños y diseños.

En el mercado existen algunas que ya vienen con luces y adornos incluidos, sin embargo, para darle un toque personal a nuestro hogar podemos hacer algunas manualmente. A continuación, enseñaremos cómo hacer una guirnalda de manera rápida y sencilla.

Materiales para hacer una guirnalda

Antes de comenzar es necesario conseguir algunos materiales. No obstante, debemos tener en cuenta que el resultado final dependerá del tipo de diseño que estemos buscando y el estilo de decoración que hayamos escogido para esta Navidad.

Escarcha artificial

Las más comunes son de color verde, aunque también las podemos encontrar en color blanco o tipo nevado. El tamaño promedio es de 2.70 m, aunque podemos unir varias si queremos cubrir espacios amplios.

Listones 

El color y diseño que elijamos marcará el estilo de nuestra guirnalda. Hay modelos en blanco con dorado, verde con rojo, planteados, con formas de estrellas e incluso algunos temáticos, por ejemplo, de dibujos animados. También podemos agregar mallas decorativas, las cuales usualmente vienen en acabados metalizados y con alambre en las orillas para poder moldearlas fácilmente.

Esferas

También las hay de distintos diseños, por lo que hay que elegir algunas que hagan juego con el listón y no saturen visualmente la guirnalda. Una opción son las esferas en color blanco, dorado o plata con distintas texturas para darle movimiento a la decoración.

Colgantes

Los colgantes le darán el toque final. Para equilibrarla, una alternativa son los diseños sencillos en forma geométrica, como rombos o diamantes, y algunos en forma de pluma o estrella. También hay algunos artículos en forma de ramas u hojas.

Luces

No necesitamos ponerlas en todas las guirnaldas, pero sí harán la diferencia en aquellas que colguemos al exterior o en algunos pilares de la casa. Podemos elegirlas todas blancas o con cambios de colores.

Cómo hacer una guirnalda: paso a paso

1. Dale forma la escarcha

Una de las ventajas de hacer nuestras guirnaldas manualmente, es que podemos elegir la longitud, forma y grueso que queramos, por lo que hay que definir estos tres puntos antes de comenzar a decorar. Posteriormente, habrá que acomodar las ramas para que la escarcha luzca con mayor volumen y unir otra con un alambre, o torciendo las ramas de las puntas, en caso de necesitar mayor extensión.

Si la vamos a colocar en el barandal o pasamanos de la escalera, es importante medir la longitud con el flexómetro, de esta manera tendremos la medida exacta. Lo mismo si queremos usarla para el marco de una puerta o abarcar las esquinas de las paredes.

2. Coloca las luces

Si hemos decido ponerle luces, esto tendrá que hacerse antes de colocar los demás elementos. Hay que enrollarlas y distribuirlas entre las ramas de la escarcha, dejando algunos huecos para colgar las esferas y los colgantes. En cada punta habrá que sujetarlas para que no se caigan ni pierdan la forma.

3. Integra el listón

Una vez colocadas las luces podemos integrar el listón o la malla decorativa. También irán a lo largo de la escarcha y los uniremos con las mismas ramas. Para darle volumen podemos crear algunas ondas que sobresalgan o darle forma de zigzag. También podemos agregar otro listón que se contraponga al color base o agregar algunos moños.

4. Cuelga las esferas

Al terminar de acomodar el listón, es momento de colocar las esferas. Dependiendo del tamaño de nuestra guirnalda, podemos elegir entre modelos grandes o pequeños, aunque si queremos agregar varias lo mejor es elegir las de menor tamaño.

Debemos cuidar que esté bien distribuidas y no las cubra el listón; además, si utilizamos dos colores hay que intercalarlos para que haya un diseño armónico. Las podemos sujetar con las ramas de la guirnalda o utilizar alambre.

5. ¡No te olvides de los colgantes!

Los colgantes decorativos son los que terminarán de darle el toque personal a nuestra guirnalda. Como ya mencionamos, los hay de diferentes diseños, por lo que nos permitirán reflejar nuestro estilo y el de nuestra decoración. Al igual que con las esferas, hay que esparcirlos a lo largo de la escarcha y, si es posible, jugar con las texturas, formas y tamaños.

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