Iluminación interior del hogar

La iluminación interior de una casa es fundamental para amenizar el ambiente, ganar amplitud visualmente y mejorar nuestro estado de ánimo, pues los niveles de luminosidad son determinantes en la forma en que nos sentimos. Un espacio lúgubre y frío puede impulsar la angustia, la depresión y hasta el miedo; mientras que ese mismo espacio bañado de luz potenciará las sensaciones de bienestar y felicidad.

La iluminación natural es la más indicada para llenar de esplendor los espacios de un hogar, especialmente por la economía que representa y la calidez que aporta. Pero en las noches no dispones de ella y debes recurrir a las luces interior artificiales, que también son muy útiles en las áreas alejadas de ventanales y claraboyas, privadas de los rayos del sol. 

Por eso, es importante que conozcas algunas de las cosas que puedes hacer para llenar de esplendor las estancias de tu vivienda. Toma nota: 

1.Iluminar la estancia con una lámpara colgante moderno Boswell de 3 luces y algo más

La estancia es el espacio donde usualmente atiendes a tus vistas. Por lo tanto, su iluminación debe ser generosa, amena, calidad, elegante y fresca. En lugar de candelabros, un colgante moderno Boswell de 3 luces pendiendo del techo en el centro del salón y bañando de luz la mesa de centro y el sofá, es una excelente alternativa para lograrlo. 

Su marco abierto y acabados en madera gris degradado y níquel cepillado le aportan a la sala el toque de elegancia que necesita, pero sin dejar de lado la frescura que debe caracterizar los espacios modernos. 

Además, sus tres bombillas incandescentes, colocadas estratégicamente sobre su base, le permiten bañar de luz el espacio del sofá, para que las reuniones y actividades de lectura sean mucho más amenas. Para que la ornamentación de tu hogar sea integral y hable el mismo lenguaje, puedes usar más colgantes de esta referencia o los de 5 bombillas sobre mesas de comedor y en vestíbulos. 

De otra parte, teniendo en cuenta que esta estancia es multifuncional, puedes incluir algunas luces interior LED empotradas en el techo en los puntos circundantes al colgante, dándole prioridad a los sectores donde la luminosidad sea baja. 

De ser posible, adáptales un regulador de intensidad para que puedas adaptar la intensidad de luz y combina en el resto de los rincones con lámparas de pie o de mesa que hagan juego con el mobiliario. 

2. Iluminar la cocina con colgantes de una sola luz y algo más

La cocina es uno de los lugares más transitados del hogar, y en ocasiones hace las veces de centro de reuniones o comedor. Además, es un lugar que debes limpiar varias veces al día. Por eso, es importante que cuente con una buena iluminación en términos generales. 

Las lámparas colgantes de un solo foco sobre los mesones pueden proporcionar la iluminación cálida, ambiental y equilibrada que requieres cuando los usas para preparar alimentos, comer y hasta tomar café con amigos. Usa uno, dos, tres o los que sean necesarios para abarcar el largo de la estructura. Solo asegúrate de que queden por encima de la línea de visón para que no entorpezcan la visual general, y de que los acabados y estilo de cada lámpara combinen con el resto del mobiliario. 

Para el resto de la cocina, piensa en empotrar luces LED al techo. Si este es muy alto e impide una buena iluminación funcional, considera la instalación de carriles en los que puedas colocar dos o tres focos LED. La idea es que ningún rincón de la cocina quede oscuro. Por lo demás, la encimera queda muy bien iluminada con fluorescentes y focos bajo los armarios. 

3. Iluminación para la habitación con luminarios de mesa sencillos Eglo y algo más

Tu habitación es algo más que la instancia donde duermes. Allí te preparas en las mañanas para salir, compartes tiempo con tu pareja y familia, lees, ves televisión, te relajas, organizas y haces muchas cosas más. En consecuencia, un buen diseño de luces es fundamental en tu cuarto. 

La clave al respecto se halla en saber combinar diferentes puntos de luz al interior de la instancia. Además de la iluminación en el techo, LED o tradicional y preferiblemente con un foco regulador de intensidad, debes colocar bombillas dirigidas a los armarios y a las cómodas. De esa manera, te será mucho más sencillo encontrar -a cualquier hora- tu ropa y demás cosas que guardes allí. De hecho, si puedes complementar con bombillas LED de baja intensidad dentro de los cajones, todo sería mucho mejor. 

Por supuesto, ninguna habitación esta completa sin un par de mesas de noche junto a la cama, sobre las cuales dejar el despertador, las llaves, el dinero, entre otros. Y estas mesas también se hallan incompletas si no cuentan con una lámpara en cada una de ellas. Representan la última luz del cuarto que apagas y la primera que prendes en caso de despertarte a la madrugada. Además, si poseen bombillos de luz cálida te pueden ayudar a sintonizarte con el sueño mientras conversas con tu pareja, revisas tu smartphone o realizas cualquier otra actividad. 

La lámpara de mesa e26 blanca, de una sola luz y marca Eglo, es una excelente opción al respecto. Con una altura de 50 centímetros, un diámetro de 11 centímetros y un fino acabado satinado, representa el equilibrio entre estilo, clase y funcionalidad a la hora de iluminar las mesas de noche. No abarcará gran espacio, pero sí te entregará la luz necesaria en este tipo de espacio. Además, está fabricada en aluminio y cristal, materiales de óptima calidad, tiene una capacidad de 60 Hz y ofrece un año de garantía. Nada más que buscar. 

Por lo demás, si eres un ávido lector nocturno, un par de lámparas de pared flexibles, dotadas con bombillos LED de alta potencia y ubicadas cerca a la cabecera de la cama, pueden ser una solución perfecta para que leas hasta el agotamiento sin forzar tu vista y sin tener que pararte a apagar los focos del techo una vez terminas la lectura. 

Un buen truco con respecto al uso de esta lámpara de lectura, es combinarlo con luces difusas o de baja intensidad en las lámparas de las mesas de noche. De esa manera solapas “las burbujas de luz” y suavizas el contraste entre las luces intensas y las zonas oscuras del cuarto. Además, crean el ambiente perfecto para descansar y relajarse después de una larga jornada de trabajo. 

4. Iluminación de baños

La clave con respecto a la iluminación de los baños es lograr que, en las mañanas te active y en las horas de la noche, luego de llegar a casa, pueda relajarte. Por lo tanto, focos anclados al techo con reguladores de intensidad suelen ser una buena opción. No te limites en cuanto a cantidad; ten presente que se trata de un espacio, por lo general, desprovisto de buena iluminación natural.

Piensa que en las mañanas y en el transcurso del día requieres muy buena iluminación, no solo para que las actividades de higiene personal que realizas allí queden bien ejecutadas, sino para facilitar las labores de limpieza y mantenimiento. Considera que se trata de una instancia bastante húmeda en la que, si no haces bien el aseo, los hongos y la suciedad se pueden adherir fácilmente a paredes, lavamanos, inodoro y demás

Por las tardes, una luz amena, un poco más cálida y menos intensa puede ser el complemento perfecto de una larga ducha o un baño de burbujas.

Complementa con un par de focos de baja intensidad junto al espejo, para que te iluminen mientras te acicalas y, solo si lo deseas, unos cuantos candelabros sobre el lavamanos o ubicados en las esquinas de la instancia. Estos pueden no aportar mucho a la iluminación funcional, pero son un accesorio decorativo que le da mucha clase al baño.

En cualquier caso, asegúrate de que los focos sean resistentes a la humedad para evitar accidentes.

No dudes en aplicar estos consejos y podrás disfrutar de una iluminación interior apta para todas las actividades que tú, tu familia y amigos suelen desarrollar en una casa.

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