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5 formas de ahorrar energía dentro del hogar

Sabías que las estadísticas recientes muestran que el 30% de la energía mundial se consume en el interior del hogar, por esta preocupante razón, mostramos 5 maneras de ahorrar energía dentro del hogar.

Gracias a los medios de comunicación, en los últimos años hemos escuchado hablar mucho sobre los problemas ambientales, la contaminación y el calentamiento global. Una de las claves para ayudar a preservar el planeta está ligada al ahorro de energía en nuestras actividades diarias, y aunque no lo parezca, es mucho lo que podemos hacer para contribuir al ahorro energético.

Además, el ahorro de energía impactará positivamente en nuestras finanzas porque reducirá el costo de la factura eléctrica mensual. Desde la perspectiva del hogar, hay una serie de actividades y rutinas que pueden favorecer al ahorro de energía. También es importante echar un vistazo a aquellos aparatos que consumen mucha electricidad.

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1. Electrodomésticos de última generación que te ayudan a ahorrar energía dentro del hogar

La tecnología ha hecho posible que contemos con una variedad de electrodomésticos que han mejorado nuestra calidad de vida; sin embargo, en los últimos años estos equipos han sido los responsables del consumo energético desmesurado en el hogar.

Es por esta razón que, si vamos a comprar electrodomésticos, demos prioridad a los aparatos de última generación; por ejemplo, neveras que sean “No Frost”, lavadoras ahorradoras de agua y secadoras de clase eficiente.

2. En la cocina

Al momento de comprar electrodomésticos para la cocina, busquemos aquellos que tengan la etiqueta A o A+, que indican el máximo ahorro energético. Si ya tenemos electrodomésticos en la cocina, adoptemos la buena costumbre de desconectarlos de la corriente principal. 

Uno de los principales focos de atención son los refrigeradores, para eso es recomendable organizar bien los alimentos y al momento de sacarlos, tomar medidas para que descongelen en el menor tiempo posible. Si el refrigerador no es No Frost, hay que retirarle periódicamente el hielo y la escarcha para así obtener un 30% de ahorro. 

Con respecto al termostato de la temperatura de refrigeración, es recomendable una temperatura de 5 grados centígrados en su interior y de -18 grados centígrados en el congelador. Por otra parte, es esencial mantener bien ventilada su parte trasera y limpia del polvo.

En caso de usar una estufa eléctrica, lo más conveniente es aprovechar al máximo el calor residual. Esto significa que debemos apagar la estufa un minuto antes de acabar con la cocción, logrando que los alimentos se cocinen sin gastar energía de más.  

De igual forma, si podemos utilizar el horno y el grill lo menos posible, estaremos poniendo de nuestra parte para tener una factura mensual de energía baja. En caso de usar el horno, no abramos su puerta mientras esté encendido, y si tenemos que adquirir un horno nuevo podemos comprar uno con la función de ventilación forzada. Finalmente, para lavar los platos, lo recomendable es usar el agua fría.

3. En la sala de estar

Sustituir los focos tradicionales por los LED es una decisión inteligente. Para evitar el consumo fantasma, es igualmente recomendable desconectar la televisión, el equipo de vídeo o de música, una vez que los hemos dejado de usar y no simplemente dejarlos en stand by.

Si vivimos en una zona calurosa, optemos por un ventilador de techo en vez del aire acondicionado. En época de verano es recomendable cerrar las persianas con la luz del día y abrirlas de noche para refrescar la casa. Las cortinas largas ayudan a evitar la pérdida de calor durante el invierno. 

Si empleamos la calefacción en la sala de estar, hay que cerrar las puertas y ventanas, y graduar la temperatura entre los 18 y 22 grados centígrados.

4. En los baños y lavandero

Las lavadoras son conocidas como equipos que consumen mucha energía, por eso lo mejor es elegir los programas de lavado en frío. Cuando la usemos, que sea al máximo de su capacidad y si hay que usar agua caliente es primordial asegurarnos de que esté correctamente conectada y aprovecharla al máximo.

Muchas lavadoras modernas cuentan con programas de rendimiento energético y funcionan con baja temperatura. Si hay que comprar un nuevo aparato, corroboremos que sea clase A o de lavado y centrifugado.

Si tenemos una secadora en casa, podemos aprovechar los días de verano para explotar el calor del sol y secar la ropa. En caso de que la secadora sea eléctrica, es de igual modo fundamental verificar que sea clase A. Otra manera de ahorrar energía al usar este electrodoméstico es utilizarlo al máximo de su capacidad.

Al momento de planchar, empecemos con la ropa que necesite menor temperatura y dejar el resto para después. Para aquellas prendas finas que necesiten una temperatura muy baja para el planchado, es preferible dejarlas para el final cuando hayamos apagado la plancha. No obstante, es recomendable planchar grandes cantidades de ropa para disminuir el gasto de energía.

Con el secador de pelo tenemos la opción de usar la opción de menos calor y en el baño podemos adoptar el hábito de usar la regadera en vez de la tina.

5. En los dormitorios

Si no estamos usando la habitación, apaguemos las luces al salir de ella. Los temporizadores y sensores de luz son perfectos para este espacio, así como en el área del garaje y la escalera. Igualmente, es útil sustituir en este espacio las viejas bombillas por otras más modernas como las LED que tienen menor consumo de energía y un mayor rendimiento. Si tenemos lámparas, ayudaremos a su rendimiento al limpiarlas con frecuencia.

Una buena práctica que han adoptado muchos hogares es aislar el techo para evitar la acumulación de calor en el verano o la pérdida del mismo durante la época del frío. De igual forma, es preferible el uso de ventiladores en vez del aire acondicionado, así como el uso de sábanas o edredones para mantener la cama caliente. Si tenemos una TV, equipo de música o consola de videojuegos hay que desconectarlos.

Otros importantes consejos 

Para mantener el hogar con una temperatura agradable, se puede tomar medidas en el diseño de la vivienda, así como usar racionalmente los distintos aparatos de refrigeración.

En los días que son cálidos, podemos cerrar las ventanas, puertas, toldos y cortinas para evitar que entre el calor y abrirlos en las primeras horas de la mañana. Si vamos a usar ventiladores, estos son ideales en las habitaciones aisladas, aparte de que el gasto energía es bajo.

Los evaporadores funcionan bien en los climas secos y aunque son un poco costosos para su compra al final, es una inversión que valdrá la pena porque el consumo de electricidad es bajo. 

El aire acondicionado consume enormes cantidades energía, aparte de que su precio es alto. Si hemos de usarlo, hay que colocarlo en el lado más sombreado de la casa y con la salida de aire siempre mirando hacia el techo.

Una bomba de calor reversible es más barata que el aire acondicionado, pero con la ventaja de que el gasto energético y el nivel de ruido son menores.

Reducir el consumo de energía en el hogar significará un ahorro sustancial en nuestra factura eléctrica mensual y a la vez será una excelente contribución para la preservación del planeta.

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