¿Cómo pintar una pared interior?

Si estamos buscando darle un aire fresco a nuestro hogar, una de las maneras más efectivas para lograrlo es pintar una pared. Según el color que elijamos podemos crear ambientes alegres, románticos, relajantes o creativos, por lo que es indispensable tener claro qué estamos buscando en cada habitación.

Para que obtengamos el resultado deseado, es importante saber cómo pintar una pared de forma profesional. Por ello, esta vez mencionaremos el paso a paso para hacerlo de forma correcta y tener la decoración esperada.

Materiales

  • Espátula
  • Cinta azul
  • Brocha
  • Kit de rodillo
  • Pintura
  • Algo para cubrir el piso

Paso a paso para pintar una pared interior

1. Encintar áreas que no serán pintadas

Antes de comenzar, es importante delimitar las zonas que no serán pintadas, por ejemplo, los enchufes y los marcos de las puertas y las ventanas. Esto se puede hacer con cinta azul, solo necesitamos apoyarnos del largo de nuestro brazo para ir pegando poco a poco. En caso de que queramos crear diseños en la pared, también es momento de marcar la forma con la cinta. Una vez colocadas las divisiones, debemos pasar la espátula por encima para eliminar las burbujas.

2. Cubrir pisos y muebles

Es un hecho que no queremos arruinar nuestros pisos y muebles, por tanto, es necesario cubrirlos con papel periódico o plásticos de uso rudo para protegerlos de derrames o salpicaduras. Esto a su vez facilitará la limpieza final, ayudándonos a conseguir un trabajo prolijo. Algunos rollos de plástico incluyen adhesivos en las orillas para fijarlos al piso, lo que entregará mayor seguridad a lo largo del proceso. Por otro lado, hay que descartar el uso de sábanas viejas, ya que la pintura las traspasará.

3. Retirar imperfecciones y quitar el polvo

Para conseguir un acabado liso, debemos retirar con ayuda de la espátula todas aquellas imperfecciones que encontremos en las paredes. Puede ser pintura inflada debido a filtración de humedad o algunos grumos secos. También es importante deshacernos del moho, polvo o cualquier otra suciedad presente para facilitar la adhesión de la pintura.

Con ayuda de una aspiradora o plumero quitaremos el polvo, mientras que con agua, jabón o un poco de detergente retiraremos manchas, restos de pegamento, así como cualquier hongo. Para finalizar, enjuagaremos el resto del producto con agua tibia, quitaremos el exceso con una toalla de papel y esperaremos a que seque por completo.

4. Resanar la superficie

También es común que las paredes tengan hendiduras o grietas, por lo que si queremos evitar que la pintura se deposite en ellas y arruine el acabado, es necesario cubrirlas con un resanador de muros. Con ayuda de la espátula hay que aplicar el productor, emparejar la superficie y eliminar el exceso de producto. Posteriormente, debemos dejar secar y retirar el polvo con ayuda de un cepillo o trapo. Hay resanadores útiles para hacer parches ligeros, sin embargo, también hay otros que sirven para rellenar agujeros en tablaroca, ladrillo o yeso.

5. Lija la pared

Una vez que aplicamos el resanador, es importante lijar suavemente para nivelar la superficie. No obstante, este paso solo lo añadiremos si la pared ha sido pintada con anterioridad. También es importante evitarlo cuando las paredes son de yeso o cartón-yeso, excepto si aplicamos resanador entre las juntas o hay áreas realmente sobresalientes.

6. Aplicar sellador

Si nuestra pared es color oscuro, debemos aplicar sellador como primera capa. Este material ayuda a que la pared absorba menos cantidad de pintura, haciendo que se cubra mejor el color anterior y se ahorre más producto. Es importante añadir cuando las paredes no han sido pintadas desde hace tiempo, son nuevas o se repararon grietas.

El sellador debe ser diluido tal como se menciona en el envase para después aplicarlo con ayuda de una brocha o un rodillo. Posteriormente, hay que esperar a que seque durante algunas horas para comenzar con la aplicación de pintura.

7. ¡Listo para pintar!

Para comenzar, hay que depositar la pintura en una bandeja para facilitar la aplicación. Después, humedecemos el rodillo y lo movemos de arriba hacia abajo para eliminar el exceso. Al momento de pintar, es recomendable hacerlo en forma de “W” para distribuir mejor el producto por la pared y conseguir un acabado homogéneo.

Generalmente se aplican de 2 a 3 capas de pintura para cubrir la superficie a la perfección, sin embargo, esto dependerá de si la pared es nueva o vieja o si tenía un color muy oscuro con anterioridad. Entre pasada y pasada es necesario dejar secar para no crear grumos ni capas muy gruesas, poder verificar la intensidad del color e identificar las zonas donde hay que agregar mayor o menor cantidad.

Para retocar las zonas faltantes, podemos apoyarnos de una brocha. También hay que sumergirla en la bandeja y retirar el exceso de pintura. Para hacer la aplicación, es recomendable realizar movimientos cortos de ida y vuelta, así tenemos más control del producto.

8. Retirar cintas

Al concluir, hay que despegar las cintas y corroborar que las orillas y esquinas estén bien marcadas. Si aún necesitamos perfeccionar algunos detalles, podemos continuar haciéndolo con la brocha.

Consejos previos a pintar las paredes

Abrir las ventanas

Cuando ya sabemos cómo pintar una pared, antes de comenzar es importante abrir las ventanas. En espacios cerrados, el contacto con la pintura puede ocasionar mareos, dolor de cabeza o irritación ocular, por lo que es necesario mantener el área ventilada; además, hará más rápido el secado de las paredes.

Revisar el clima

Los días con temperaturas extremas (mucho calor o frío) pueden afectar la aplicación y resistencia del producto. Por tanto, lo mejor es aprovechar los días templados para favorecer el secado de las paredes. También es importante evitar los días con excesivo viento, ya que este puede cuartear la pintura, así como los días muy húmedos, debido a que la pintura puede tener dificultades para adherirse o asentarse correctamente.

Iluminar bien las zonas

Así como en cualquier remodelación, antes de pintar es necesario que nuestro espacio de trabajo esté bien iluminado tanto para evitar accidentes como para identificar fallos o zonas que requieren mayor atención. Es preferible aprovechar la luz natural, ya que nos ayuda a ver con claridad, por lo que es recomendable inicia por la mañana para disponer de más horas de iluminación y realizar esta tarea con precisión.

Elección de la pintura

Elegir pintura de calidad es indispensable si queremos aprovechar al máximo el producto. Estas tienen mejor cobertura, lo que evita que tengamos que dar varias manos de pintura. Por otro lado, es importante recordar que las paredes con efecto rugoso absorben mayor cantidad, por lo que es bueno estar preparado con botes de producto y preguntar a expertos sobre el mejor material para este tipo de superficies.

Hoy en día podemos encontrar pinturas plásticas, acrílicas o vinílicas en acabado mate, brilloso o satinado para conseguir habitaciones totalmente personalizadas. Por lo que al elegir el color y efecto también es importante haber evaluado los diferentes tipos de decoraciones.

Para hacer la correcta selección de pintura es recomendables hacer pruebas de color. Algunas marcas suelen tener envases de muestra para hacer una pequeña aplicación en casa. La iluminación, los muebles y el resto del ambiente influyen en cómo se aprecia el color, por lo que, si tenemos la oportunidad de pintar algún espacio para ver cómo luce, nos ayudará a hacer la mejor combinación. De lo contrario, podemos usar placas de yeso, piezas de madera o un pedazo de cartón para probar el color e irlo colocando en distintas zonas.

 ¿Y la limpieza?

Al concluir el paso a paso para pintar paredes, no debemos olvidarnos de realizar la limpieza de los materiales. Antes de empezar a recoger, debemos verificar que no tengamos pintura en la suela de los zapatos para evitar esparcirla por toda la casa. Posteriormente, hay que sumergir las brochas y los rodillos en agua caliente, si la pintura es a base de agua, o en disolvente, si es en aceite, y tallar con un poco detergente. En el caso de las espátulas o cualquier otra herramienta de metal, debemos asegurarnos de secarlas bien para que no se oxiden.

Ahora que sabemos cómo pintar una pared interior es momento de poner a volar nuestra imaginación y atrevernos a renovar nuestro hogar con colores luminosos y divertidos.

Déjanos tu comentario