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Club de Jardinería

Problemas más comunes de jardín y cómo solucionarlos

Un jardín sano y bien cuidado es uno de los principales focos de atención de cualquier propiedad, aumentando además su valor. Sin embargo, tener un jardín en óptimo estado requiere de nuestro tiempo y dedicación ¿Quieres conocer algunos de los problemas más comunes y cómo solucionarlos?

Estos son algunos problemas comunes en un jardín

Un jardín es un sistema vivo como nuestro cuerpo y, como todo ser viviente, hay que estar atentos a una serie de síntomas que son indicativos de que algo está afectando nuestras plantas. Los problemas más comunes son la falta de nutrientes o alguna enfermedad causada por algún insecto. Esos problemas se manifiestan con “síntomas” como cambios en la coloración en nuestras hojas, la aparición de manchas en las hojas o el tallo o simplemente plantas que se marchitan.

Es necesario conocer cada uno de los problemas que podrían afectar nuestro jardín y aprender cuáles son las soluciones de jardín. Recordemos que cada problema puede tener una solución ecológica y amigable con el medio ambiente.

El agua en el jardín

Una falsa noción es pensar que a nuestras plantas les hará falta agua en todo momento del día. Este miedo lleva a un exceso de riego, causando que el agua produzca un efecto negativo sobre nuestras plantas.

Hay indicadores que señalan que nuestra planta está sufriendo de un exceso de hidratación, esencialmente si las hojas se tornan amarillentas o se marchitan. Si esto ocurre, posiblemente estemos regando nuestras plantas en exceso. En caso de que no sea así y el problema persista, debemos la posibilidad de un inadecuado drenaje en el suelo que impida la eliminación del exceso.

Para saber si posterior al riego nuestra planta aún está húmeda, hay dos métodos que pueden ayudar. Primero, podemos introducir nuestro dedo en la tierra de nuestra maceta y sentir si hay humedad. Si la duda persiste, la otra opción es levantar la maceta y si la sentimos pesada podemos deducir que la tierra aún presenta algún grado de humedad.

En caso de tener un problema con el drenaje del agua, es posible mejorarlo agregando arena en el abono de nuestra maceta. Si la planta se encuentra directamente sobre el suelo y sospechamos que existe exceso de agua en la tierra, podemos intentar trasplantarla a un área más elevada, ya que es posible que el agua de todo el jardín este drenando hacia ella.

Si hay plantas frutales en nuestro jardín, el exceso de riego podría pudrirlos. El exceso de agua, además de pudrirlos, disminuye su capacidad de conservación.

¿Cómo regar una planta?

Es importante conocer el mejor momento para regar nuestras plantas. Lo más recomendable es regar bien temprano en la mañana o en la tarde/noche, es decir, el momento en que los rayos del sol no caigan con fuerza y produzcan un efecto de lupa.

Esto significa que en los días calurosos de verano debemos cambiar nuestros momentos de riego. Además, no es recomendable regar las plantas cuando la tierra está muy caliente, ya que crearía un efecto similar al de una olla de vapor, haciendo que el agua se evapore rápidamente y dañe las raíces.

Por último, es importante recordar que es necesario regar bien la tierra, más que preocuparnos por el tallo, ya que la tierra resguarda las raíces, la fuente a través de la cual nuestras plantas absorben el agua.

La ubicación

La ubicación es realmente importante, particularmente en las plantas en interiores. Es necesario garantizar que exista una buena iluminación para que nuestras plantas puedan realizar su proceso de fotosíntesis y no se vean dañadas o desteñidas.

Sólo basta con ubicarlas cerca de algún balcón o ventana o dejar nuestras persianas abiertas para que la luz entre. También, podemos considerar la posibilidad de utilizar lámparas especiales que simulan la presencia de los rayos UV.

Manchas marrones 

Si notamos que las hojas de nuestras plantas se ven oscuras o presentan manchas marrones, están secas y crujientes al tacto, es posible que estén deshidratadas. Es recomendable regarla más a menudo y exfoliar sus hojas, pudiendo aplicarse también humus líquido una vez por semana como tratamiento.

Plantas debilitadas después de ser trasplantadas

El trasplante de plantas suele ser un recurso muy beneficioso para intentar recuperar su belleza. Para realizar este proceso, es necesario sacar una a una las plantas, desechar las partes más viejas de la planta y replantar las partes más jóvenes y sanas.

Para que el cambio sea exitoso, también es necesario cambiar la tierra, eliminando las capas más superficiales y reemplazándolas con nuevas capas de relleno con más nutrientes.

La mala hierba

Otro aspecto para tener en cuenta es la presencia de mala hierba, las cuales son muy agresivas en su crecimiento en nuestros jardines. Es recomendable realizar una limpieza de estas con la mayor frecuencia posible, asegurándonos de arrancarlas de raíz para evitar que se propaguen o crezcan de nuevo. No es recomendado el uso de herbicidas en los casos de plantaciones pequeñas.

Animales dañando las plantas

Existen varios tipos de animales, grandes o pequeños, que pueden causar grandes daños a nuestras plantas. Los más pequeños suelen ser los insectos, y los podemos ubicar justo debajo de las flores o detrás de las hojas. Es necesario realizar una inspección completa que nos permita detectarlos y aplicar soluciones específicas.

Hay varios indicativos que pueden advertir de la presencia de insectos; sin embargo, la forma más frecuente de saber que nuestra planta está siendo atacada por estos pequeños seres es por la aparición de pequeños orificios en las hojas.

Para resolver este problema, no usemos como soluciones de jardín insecticidas químicos, ya que pueden traer más problemas que beneficios. Es preferible la utilización de fertilizantes orgánicos y naturales, ya que ofrecen mejores resultados.

Por otro lado, la presencia de perros, gatos, pájaros silvestres, conejos, y otros roedores pueden ser una causa importante de daño en nuestro jardín. La presión de su pisada, orina, mordidas o la excavación de pozos, deteriora a las plantas y dificultan su desarrollo.

Una de las soluciones de jardín para este problema es con un cerco que impida el acceso de estos animales a nuestros jardines. También en otros casos se puede colocar techo que impida que las aves se acerquen o la utilización de móviles brillantes que causan el mismo efecto.

Exceso de caracoles

Aunque parezcan inofensivos, los caracoles representan una gran amenaza para nuestro jardín. Tienen la característica de ser principalmente nocturnos, utilizando nuestras plantas como refugio y alimento. Es recomendable controlarlos utilizando barreras creadas con hilos de cobre u otras barreras físicas para impedir su desplazamiento.

Moho en las hojas

El moho es un problema común y por lo general se produce por la presencia de excesiva humedad o enfermedades que pueden afectar a nuestras plantas. Es sencillo de detectar porque se pueden observar manchas negras/oscuras o blancas/grisáceas en las hojas.

Aunque el tratamiento dependerá siempre del tipo de hongo y la planta afectada, se recomienda realizar una limpieza manual de las hojas con un paño suave y aplicando fungicidas caseros naturales (mezcla de leche y agua o jabón blanco disuelto en agua)

Mantener nuestro jardín sano y atractivo requiere de tiempo y paciencia, pero conociendo los problemas más comunes, y sus soluciones, podemos tener éxito.

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