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Cosas que debes saber sobre la tierra para plantas

Cosas que debes saber sobre la tierra para plantas

Cuando hablamos de jardinería, uno de los factores más importantes que debemos considerar es la tierra para plantas, ya que es ahí de donde estas tomarán sus nutrientes para crecer. Si queremos que nuestras plantas crezcan de una forma saludable y sin riesgo de plagas y enfermedades, tenemos que poner especial atención en utilizar tierra saludable.

Es esencial saber de qué está hecha la tierra antes de preguntarnos cuáles son los puntos clave para definir una buena tierra para plantas. La tierra está compuesta por arena y limo en un 40 por ciento cada una y un 20 por ciento de arcilla, aproximadamente. Además, siempre están presentes componentes orgánicos como restos de plantas o animales. Si no se cumplen estas proporciones, la retención de agua no será la adecuada para el cultivo de plantas.

Cuando consideramos esto, es momento de empezar a conocer nuestra tierra y saber cómo mejorarla para que nuestras plantas crezcan saludablemente. Es recomendable conseguir un kit de pruebas de tierra para plantas que nos ayude a medir con mayor precisión las características de nuestra tierra, lo que nos ayudará a saber qué hacer para tener una tierra más saludable y apta.

¿Cuáles son los principales aspectos de una buena tierra para plantas?

pH

El pH es una medida química para determinar el grado de acidez o basicidad de una sustancia o medio. La escala de pH va de 0 a 14, en donde 7 será el punto neutro; cualquier valor por debajo de 7 se considera un medio ácido y los valores por encima de 7 son medios básicos o alcalinos.

En jardinería, es fundamental conocer el pH de la tierra para plantas pues esto determina la cantidad de nutrientes que esta contiene, así como si el medio es adecuado para que una planta se desarrolle.

Existen herramientas específicas para medir estos valores llamados medidores de pH, aunque existe un proceso más económico, pero evidentemente menos preciso. Este consiste en disolver una porción de tierra en la mínima cantidad de agua (solo hasta que se disuelva la mayor parte). Posteriormente, introduciremos papel pH en el agua y, de acuerdo con el color al que cambie, determinaremos a partir de la escala presente en el empaque del producto si es un medio básico o ácido, así como el valor aproximado del pH.

Los valores óptimos para cultivar plantas van de 5.5 a 7 de pH. Si es necesario modificar el pH de nuestra tierra, se puede añadir cal para hacerlo más básico o materia orgánica para hacerlo más ácido.

Asimismo, es importante saber qué tipo de planta vamos a cultivar y conocer a qué pH se desarrollan mejor, para así tener mejores resultados.

Materia orgánica

La materia orgánica es imprescindible para determinar la calidad de la tierra para plantas. Entre más materia orgánica tenga, la tierra será más propicia para el cultivo, ya que será evidencia de la capacidad de que la vida se desarrolle.

La forma para saber si en la tierra hay suficiente materia orgánica es sencilla. Entre más materia orgánica, esta adquirirá un color más oscuro. Si nuestra tierra carece de la suficiente materia orgánica, es necesario que añadamos abono orgánico.

Adicionalmente, es recomendable que no usemos pesticidas para eliminar los insectos, microorganismos, gusanos, entre otros tipos de fauna que podamos encontrar en la tierra, pues estos pueden ser muy benéficos como fertilizantes naturales. Estos organismos ayudarán a hacer la tierra para plantas más propicia para el cultivo.

Estructura

Se refiere a las proporciones en las que están distribuidos los componentes en la tierra. Los principales componentes, como ya se mencionó, son los limos, arena, arcillas y materia orgánica. La forma en que estén combinados estos componentes le dará a la tierra la textura y características como porosidad, densidad y capacidad de retención de agua y nutrientes.

Para identificar la estructura de nuestra tierra y saber si es viable para el cultivo necesitaremos dividir los tipos de tierra en tres.

Primero, la tierra arenosa es muy poco recomendable debido a que no tiene buena retención de agua y nutrientes pues sus componentes se encuentran muy sueltos. Esta tierra la identificamos cuando añadimos agua y se seca muy rápidamente. Aquí es conveniente añadir abono orgánico.

Después, la tierra franca es la más apta para el cultivo debido a que sus componentes tienen las proporciones correctas. Esta tierra, cuando se le añade agua, la retiene sin apelmazarse.

Finalmente, la tierra arcillosa es muy difícil de trabajar. Retiene mucha agua y se vuelve resbaladiza, además de que se forma una masa y cuando se seca se adhiere a las superficies. Para trabajarla de forma correcta es necesario añadir abono orgánico para que adquiera más porosidad.

Para que estos tres aspectos se cumplan de la mejor manera en nuestro jardín, podemos comprar tierra para jardín, la cual está diseñada para ser mezclada con la original de nuestro jardín, de tal manera que se revitalice.

¿Pero qué sucede cuando tenemos poco espacio y decidimos plantar en contenedores como macetas? En este caso, existen mezclas ideales para cultivos en macetas. Si leemos los detalles de esta mezcla, observaremos que contiene musgo, corteza de pino, vermiculita, perlita y arena, pero no contiene tierra. Esto es debido a que los ingredientes que contiene esta mezcla están pensados para maximizar la retención de la humedad para proteger a las plantas entre cada riego.

Estas mezclas para macetas contienen aumento de nutrientes mediante componentes como composta hecha con estiércol de aves de corral, guano de murciélago, trozos de gusanos, harina de alfalfa, de huesos y de algas.

Pero también podemos hacer nuestra propia mezcla para macetas. Simplemente necesitamos mezclar partes iguales de buena tierra para jardín y abono, el cual podemos comprar o incluso hacer; hacer el abono es fácil, pero requiere tiempo.

Cuando decidimos comprar tierra para jardín o mezcla para macetas, debemos considerar las cantidades que compraremos, esto según el espacio que tengamos contemplado cultivar o el espacio de los contenedores que vayamos a ocupar.

De igual manera, es indispensable tomar en cuenta si añadiremos abono extra, por lo que la cantidad de tierra podrá variar en función de la proporción de abono. Aquí, debemos leer las etiquetas de la tierra para jardín para poder tener una idea más clara de las cantidades.

Una de las partes vitales del cultivo de plantas es la tierra, y es por ello que conocer sus características, así como su papel en el crecimiento de las plantas es fundamental cuando queremos tener cultivos sanos. Una buena tierra para plantas con la proporción adecuada de minerales y nutrientes garantizará buenos resultados para nuestros cultivos.

Debemos recordar siempre que antes de cultivar cualquier planta debemos asegurarnos de que nuestra tierra cumple con las características necesarias. Para ello haremos pruebas de pH para saber si está entre 5.5 y 7, haremos pruebas para saber si tiene la suficiente materia orgánica y comprobaremos la estructura mediante la adición de agua. O si lo que queremos es cultivar en macetas, necesitamos saber cuál mezcla es la mejor para nuestras plantas.

No obstante, es importante conocer las características y necesidades particulares de las plantas que queremos cultivar para poder adaptar nuestra tierra para plantas a esos requerimientos específicos y que así crezca de manera saludable.

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