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Club de Jardinería

Cómo regar correctamente tus arbustos

El riego de plantas es una de las tareas más importantes dentro el cuidado del jardín, porque de esta depende que las flores y arbustos puedan crecer saludables. Sin embargo, no saber cómo regar correctamente tus arbustos puede ocasionar que se ahoguen o que no absorban la suficiente agua para llevar acabo su proceso de fotosíntesis, el cual les permite generar glucosa para alimentarse.

Los arbustos tardan en crecer un año aproximadamente, incluyendo aquellos que tienen flores, mientras que los árboles pueden demorar dos años o más. Por tal motivo, es necesario que el riego sea efectuado de manera adecuada, para que su crecimiento no se interrumpa.

En esta ocasión, mostraremos cómo mantener vivo y frondoso nuestro jardín regando de forma correcta nuestros arbustos.

¿Cómo regar correctamente tus arbustos?

Cada planta requiere de distinta cantidad de agua para sobrevivir, sin embargo, además de la especie, también debemos tomar en cuenta el tipo de clima en el que vivimos. Si en nuestra ciudad predominan los días calurosos, lo recomendable es revisar qué tan rápido se seca la tierra para ir marcando la frecuencia de riego.

Regar en el momento adecuado

Para evitar que el agua se evapore rápido, el mejor momento para hacer el riego es por la mañana; de esta manera la tierra se mantendrá húmeda por más tiempo, reduciendo la frecuencia de riego durante el día. Ahora bien, la manera adecuada de hacerlo es llevando la regadera directo a la tierra y no sobre las hojas, ya que son las raíces quienes absorben este elemento.

Si regamos las plantas al medio día o por la tarde corremos el riesgo de que las hojas se quemen, puesto que el agua sirve como reflector de los rayos solares. Por el contrario, si realizamos el riego por la noche el agua tarda más en secar, lo que estimula la producción de hongos y la aparición de plagas. 

Regar profundamente

Una vez que terminemos de plantar nuestros arbustos hay que hacer un riego profundo. Para esto, debemos colocar una manguera debajo de la planta y dejar que el agua corra entre la tierra hasta alcanzar las 8 o 10 pulgadas.

En caso de querer facilitar el descenso, podemos remover la tierra con una pala para eliminar los huecos y permitir que el agua baje hasta llegar a las raíces. De lo contrario, éstas buscarán el agua en la superficie, provocando que crezcan lisas y, por lo tanto, se sequen más rápido.

Regar cerca del suelo

Como ya se mencionó, la mejor forma de regar los arbustos es hacerlo directo en la tierra para que el agua pueda penetrar las raíces. Sin embargo, esto también se debe a que, de hacerlo directo sobre las hojas, podemos ocasionar la aparición de esporas, la ruptura de las ramas, o que el agua no alcance el suelo, si la planta está muy tupida.

Regar al día siguiente

Después de haber hecho la plantación y el primer riego profundo, hay que dejar que pase un día para volver a realizar esta tarea. Con el siguiente riego podremos asentar la tierra y eliminar las bolsas de aire. Ahora bien, en caso de que los arbustos hayan sido plantados en una maceta es necesario que el riego se haga poco a poco, ya que la tierra seca no puede absorber todo el líquido la primera vez. Para esto, podemos implementar un riego a gotas automatizado.

Regar lentamente

Los beneficios del riego no vienen por la cantidad de veces que hagamos esta tarea, sino por la profundidad que alcance el agua, por lo que debemos rociarla lentamente una vez por semana. No obstante, si la tierra se encuentra seca, lo mejor será regar el suelo hasta dos veces a la semana solo por la superficie.

Verificar la humedad

Para saber si les hace falta agua a los arbustos hay que comprobar la humedad del suelo. Para esto, podemos insertar un desatornillador de 8 pulgadas en la tierra y revisar cuánto lo podemos hundir. Si baja menos de 6 pulgadas es momento de regar. También podemos introducir los dedos para ver qué tan hondo llegan.

Sistemas de riego

Si vamos a utilizar sistemas de riego, es importante que nos aseguremos de que el agua está llegando a las raíces. En esta tarea las mangueras de goteo son más efectivas porque el riego es lento y constante, mientras que con los rociadores es más abundante, pero superficial.

Tips para mejorar el riego de arbustos

1. Cubeta o balde con agujeros

En caso de no tener tiempo para hacer el riego manual o no poder incorporar un sistema automatizado, podemos hacerle agujeros a un balde, acercarlo al arbusto y llenarlo de agua para que el líquido comience a fluir a un ritmo lento. Los agujeros no deben ser muy grandes para que el agua no se desaproveche.

2. Regar antes de plantar

Si queremos asegurarnos de que la tierra y las raíces estén lo suficientemente húmedas, podemos regar el suelo antes de que terminemos con la plantación. Una vez que esté hecho el hoyo hay que verter agua y después llenarlo. En caso de que la planta aún esté en la maceta, hay que revisar que el agua se haya distribuido bien y que las raíces estén hidratadas, para poder hacer el cambio al suelo.

3. Regar los arbustos más recientes

Para garantizar la supervivencia de nuestro jardín, hay que darle prioridad a los arbustos y árboles recién plantados. Los de más tiempo tienen sus raíces profundas, lo que hace que resistan un poco más a la falta de agua, sin embargo, los más recientes requieren que estemos al pendiente de su tierra.

4. Crear microclimas

La agrupación de arbustos o plantas permite crear microclimas, lo que ayuda a que se mantenga una temperatura baja y la humedad se conserve. Para facilitar esto también podemos integrar plantas tapizantes, como la manzanilla o la oreja de ratón, las cuales evitan que las plantas que requieren de menor agua se encharquen, y no tenemos que reducir el caudal para aquellas que sí requieren de mayor líquido.

5. Mantener los niveles de riego bajos

Si no nos enfocamos a que el riego alcance mayores profundidades, las raíces no se expandirán lo suficiente hacia abajo. Esto provocará que se vuelvan dependientes de mayor cantidad de agua, lo que a su vez repercutirá en un gasto mayor. Lo mejor es controlar la dispersión del agua para que descienda lo más que pueda y la raíces busquen alcanzarla.

¿Cómo regar las plantas en verano y en invierno?

Ahora bien, a pesar de que la mejor hora para regar los arbustos es por la mañana, esto deberá hacerse incluso antes de que salga el sol en los días de verano, porque, de lo contrario, los rayos podrían afectar las hojas.

No obstante, regalarlos en la noche podría ser una buena alternativa, teniendo los cuidados adecuados, ya que ayudará a que absorban mejor el líquido y se ahorre agua. Para esto, también hay que recurrir al riego lento, ya que, de lo contrario, podríamos humedecer demás la tierra.

En invierno, por el contrario, lo mejor es hacerlo no tan entrada la noche porque las heladas pueden congelar el agua o secarla. En este caso lo mejor es hacerlo por la mañana y mantener el sistema de goteo para que permanezcan húmedas.

Como puedes ver, regar correctamente tus arbustos depende más del cómo que del cuánto, puesto que haciéndolo de manera adecuada podemos aprovechar más el recurso, reduciendo la frecuencia del riego. Lo ideal será regar una o dos veces por semana, dependiendo del tipo de arbusto, el clima en que nos encontremos y la ubicación, considerando que tan directo caen los rayos del sol sobre ellos.

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