Categoría

Club de Jardinería

Cómo empezar un huerto en tu jardín

Para iniciar con esta tarea, a continuación, hablaremos sobre cómo empezar un huerto en tu jardín y algunos consejos para su cuidado.

Cultivar nuestros propios vegetales en casa nos puede traer varios beneficios. Es bueno para nuestra mente, ya que estaremos en contacto con la naturaleza; para nuestra salud, porque consumiremos alimentos frescos; y para nuestro bolsillo, pues no necesitaremos ir al supermercado.

¿Qué considerar antes de crear un huerto en tu jardín?

Elegir el espacio adecuado

Si tenemos un espacio al aire libre, este será un excelente lugar. Sin embargo, si vivimos en un departamento o no tenemos patio, podemos empezar utilizando macetas y ubicarlas en el balcón, en la terraza o en algún lugar dentro de la casa.

Ante cualquiera de estas opciones, lo más importante es que nuestro huerto esté en un área donde fluya el aire, haya luz y donde la tierra pueda alcanzar la profundidad necesaria para el crecimiento de futuras plantas.

Tener las herramientas necesarias

Sin esto, no podremos darle el tratamiento adecuado. Algunos elementos básicos que tendremos que conseguir son una pala, un rastrillo, una manguera o regadera, rociadores, tijeras de poda, guantes, entre otros.

Ahora bien, en el caso de trabajar con macetas, podemos utilizar estos mismos elementos, pero es su formato manual: pala multiuso, asada o escardillo de mano, por mencionar algunos.

Tipos de plantas que sembraremos

Al iniciar nuestro huerto, tal vez nos convenga que las primeras especies puedan germinar durante todo el año, como la lechuga o la cebolla. Actualmente, es posible comprar semillas para huerto, de distintas variedades.

Paso a paso: cómo crear un huerto en tu jardín

1. Preparación de la tierra

Para comenzar, debemos procurar tener tierra saludable. Con esto nos referimos a que no debe ser muy alcalina, es decir, que sus niveles de salinidad y acidez se mantengan al margen para favorecer el desarrollo de nuestros vegetales.

En el mercado podemos conseguir tierra limpia o preparada, aunque es muy probable que necesitemos enriquecerla con otros nutrientes, los cuales son indispensables para el proceso de fertilización. En este sentido, si queremos crear compost nosotros mismos, podemos hacerlo de la siguiente manera:

  • Hay que elegir un recipiente adecuado y colocar una porción de tierra. Si conseguimos lombrices ¡mejor!
  • Sobre esta base iremos colocando todos los desechos orgánicos de nuestra cocina, por ejemplo, cáscaras de frutas y verduras, hojas secas o, incluso, papel orgánico.
  • Debemos procurar que nuestro recipiente de compost esté cubierto, resguardado y, en lo posible, alejado de nuestras habitaciones, ya que puede producir olores desagradables al contener elementos en proceso de descomposición.

No hay que olvidar mezclar todo muy bien para que nuestras plantas reciban los nutrientes necesarios. Ahora bien, si no queremos crear nuestro propio compost, podemos adquirir fertilizante en cualquier tienda especializada.

Consejo importante: hay que asegurarnos de que la tierra tenga un buen drenaje, de lo contrario, el exceso de agua enfermará a nuestras plantas, pudriendo las raíces y provocando una infección generalizada en nuestro huerto. Para que drene adecuadamente es necesario que esté “un poco suelta”. Para esto, tenemos que revolverla.

2. Elegir las plantas

Para elegir las adecuadas primero hay que investigar un poco sobre las necesidades de cada especie, ya que cada una requiere condiciones diferentes para poder crecer. Algunos ejemplos son:

  • Tubérculos: no requieren de mucho espacio y pueden cosecharse en cualquier época del año.
  • Enredaderas: requieren de un lugar amplio y necesitarán de varas o soportes. Aun así, existen especies de enredadera que pueden adaptarse perfectamente a espacios pequeños como macetas, por ejemplo: el tomate cherry, la espinaca china, las calabazas de invierno, los guisantes, las habas o pepinos.
  • Legumbres: requieren de una germinación previa en recipientes pequeños para luego ser trasplantadas a un espacio más grande.
  • Hortalizas de hoja verde: se siembran arrojando las semillas en forma de lluvia sobre un cantero. Luego, se las cubre con una capa fina de tierra fertilizada. Cabe destacar que suelen necesitar protección para que las hojas no sean quemadas por el sol.

Debemos recordar que los espacios que destinemos para cada planta deben estar bien delimitados, de lo contrario, una especie podría invadir a la otra y convertirse en mala hierba.

3. Momento de sembrar

Teniendo el espacio y la tierra lista, ya podremos sembrar las plantas de nuestra elección. El momento adecuado para esa tarea es por la tarde, cuando el sol deja de dar de lleno sobre el huerto. Esto se debe a que el calor evapora el agua, y cuando sembramos, es necesario regar. Por lo anterior, hay que buscar un momento del día en que las temperaturas no sean muy elevadas para humedecer el suelo antes de sembrar.

Consejos generales para tener en cuenta

  • En el caso de necesitar trasplantar, hay que hacerlo con cuidado: no debemos maltratar las raíces, hay que prensar un poco la tierra y regar inmediatamente.
  • Debemos abonar la tierra periódicamente, al menos dos veces al año, para que renueve sus nutrientes.
  • El riego por goteo es una buena opción para aprovechar los beneficios del agua.
  • Durante el verano, necesitaremos regar al menos dos o tres veces al día.
  • Si obtenemos plantas saludables, podremos cultivar nuestras propias semillas. Hay que escoger el mejor fruto, extraer las simientes con cuidado, limpiarlas, colocarlas sobre un papel y dejarlas secar. Podemos conservarlas en bolsas de papel o frascos de vidrio.
  • Debemos colocar las macetas a la luz del sol o cerca de una ventana. En época de frío lo mejor es cubrirlas, pues las heladas puedes afectar el crecimiento.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa si sembramos excediendo la profundidad recomendada?

Nuestras semillas corren peligro de ahogarse y no crecer, por lo que hay que tener cuidado durante la siembra.

¿Es bueno que nuestras plantas estén a la sombra?

Para que crezcan, no es lo más recomendable, pues requieren de luz solar. Sin embargo, sí serán capaces de germinar.

¿Debemos usar insecticidas?

No necesariamente. Tendremos que estar atentos. Si notamos que hay hojas roídas o presencia de insectos, habrá que buscar un insecticida adecuado.

¿Cuándo debemos podar?

Luego de la temporada de frutos. Será necesario que eliminemos la mala hierba para que el sol pueda llegar al centro de la planta y pueda seguir dando frutos. De esta manera se desarrollarán mejor y llegarán al tamaño adecuado.

¿Cuánto compost o sustrato debemos aplicar?

Lo recomendable es cubrir el suelo con al menos dos pulgadas de abono o compost en el periodo de fertilización.

Existen muchas maneras de crear un huerto en tu jardín, solo será cuestión de que encontremos la que mejor nos convenga. Si en un primer momento nos resulta muy complicado, no hay que desesperarnos, en el mercado existen múltiples soluciones, como los kits de siembra, lo cuales incluyen los elementos necesarios para dar nuestros primeros pasos.

La caja mi primer jardín tiene la caja para germinación, pala, bolsa de humus de lombriz, macetas y sobres de semillas —frijol ejotero, rábano y cempasúchil—; además, se puede utilizar al interior y al exterior. Para empezar, hay que elegir las semillas que sembraremos, cubrirlas de humus de lombriz, colocarlas en la tierra de forma esparcida y regar.

Saber cómo empezar un huerto en el jardín puede ser una increíble aventura. Nos puede convertir en consumidores más responsables para llevar una vida más sana, y aprender a aprovechar los recursos, ahorrando y reciclando.

Déjanos tu comentario