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Club de Jardinería

Cómo cuidar tu jardín de las altas temperaturas

A lo largo del verano nuestro jardín sufre las consecuencias de varias olas de calor, es decir, durante dos o más días las temperaturas subirán por encima del promedio, llegando a ser extremas y amenazando por lo tanto la salud de nuestras plantas. Si aún no sabes cómo cuidar tu jardín de las altas temperaturas, aquí te presentamos distintas formas para preservarlo ante el calor desafiante del verano, una época en la que vamos a procurar prestarle más atención.

De manera muy sencilla, no sólo lograremos su supervivencia, sino que conseguiremos que permanezca verde y vivo durante todo el verano y se conserve lo menos dañado posible para la poda de septiembre.

Consejos para el cambio de temporada

  • Quizás hayas pensado que tu jardín dejará de brotar cuando la primavera esté a punto de finalizar, pero debes tomar ciertas precauciones para asegurarte de que continúe floreciendo aun cuando las temperaturas aumenten con el cambio de estación.
  • Esta vez prueba plantar tus cultivos en zonas que reciban principalmente una sombra de manera natural como puede ser cerca de un árbol o de un arbusto de un tamaño más grande. Así tus plantas, cultivos o flores quedarán protegidos de la luz solar excesiva y del calor.
  • Elimina las malas hierbas habitualmente. Estas se encargarán de robar las reservas de agua de tus plantas y van a impedir que reciban todos los nutrientes necesarios de la tierra. Te recomendamos que arranques estas hierbas salvajes porque retendrán la humedad de tu jardín durante una ola de calor. Vigila continuamente que no reaparezcan.

Consejos para olas de calor

El verano ya ha llegado y las olas de calor nos sobrevienen, buscando romper el equilibrio de nuestro jardín. Durante estos días de temperaturas máximas, vamos a complementar nuestra rutina de mantenimiento con algunas tareas sencillas pero efectivas. De esta manera, nuestro jardín no quedará desprevenido ante el trastorno climático.

  • Riega temprano y a diario. Las primeras horas del día resultan ideales para regar nuestro césped o jardín por varias razones. La primera es que los rayos de sol son más débiles. El segundo motivo es que las temperaturas todavía no han alcanzado su punto máximo.

Así conseguiremos que las raíces tengan más tiempo para absorber la humedad y evitaremos prevenir el estrés o cocimiento que causa el agua caliente en las raíces y el follaje de nuestras plantas o arbustos. Aquí encontrarás distintos utensilios que te facilitarán el riego como mangueras profesionales a las que podrás incluirle diferentes pistolas de riego. Para los jardines de grandes extensiones, recomendamos el uso de aspersores ya que es un sistema cómodo, automatizado y que ahorra mucha agua.

 

 

 

Cuando cortes el césped, no retires los restos porque estos actuarán como un protector orgánico y aislante, impidiendo que el calor abrase el suelo. Puedes utilizar también un cubresuelos artificial para proteger las zonas que más lo necesiten. Tampoco olvides abonar tus plantas si las encuentres más debilitadas, recuerda que durante el verano muchas de ellas atraviesan un período de floración, por eso, les vendrá bien un poco de energía extra como por ejemplo los fertilizantes minerales.

  • Recicla el agua de lluvia. Considera la idea de implantar un barril de lluvia a tu sistema de riego. La mayoría de estos barriles de lluvia están diseñados para soportar condiciones climáticas extremas, por lo que no se verán afectados por las altas temperaturas. Resultan útiles porque te ayudarán a reducir el consumo de agua y tus plantas agradecerán los beneficios de hidratarlas con agua de lluvia natural.
  • Utiliza una regadera o un rociador. Te harán falta durante esos largos días de verano y cuando las horas de sol sean infinitas. Usa una regadera o un rociador para regar tus plantas pequeñas y arbustos a mano. Este método te servirá para tener a tu jardín más controlado y para comprobar si algunas partes son más propensas a marchitarse.
  • Mantén la altura de tu césped más larga de lo habitual. Si conservas las hojas de tu césped más altas, verás que actúan como un escudo para proteger la humedad de tu suelo e impedir que se filtre la radiación solar. Recomendamos que mantengas la altura de tu césped en torno a las tres y a las seis pulgadas durante la ola de calor. Recuerda que lo que se recorte de tu césped, pueden servirte como un mantillo natural si lo esparces por la tierra.
  • Coloca puntos de sombra. Las telas para crear sombra están compuestas de materiales naturales y transpirables que facilitan el flujo de aire y que ayudan a mantener unas temperaturas más suaves. Además, su diseño permite que filtren los rayos UVA del sol con el objetivo de que nuestras plantas y cultivos sigan prosperando durante los períodos de calor más prolongado.

Advertencia: Ten en cuenta que el tiempo que dedicas a cuidar de tu jardín estarás expuesto al sol. Recuerda que trabajar al aire libre soportando las altas temperaturas, que se producen durante una ola de calor, puede causar una fatiga extrema y llegar a ocasionarte mareos. Evita salir en la franja horaria del mediodía. Mantente bien hidratado y usa una cantidad adecuada de protección solar. También, utiliza ropa ligera y fresca para trabajar de una manera más cómoda.

Consejos para recuperar nuestro jardín

Una vez que las temperaturas extremas hayan desaparecido, comprueba el estado de tus plantas: como la fortaleza de tus arbustos y la vitalidad de tu césped. En el caso de que el follaje aparezca como marchito, espera unas semanas antes de decidir podarlo, es posible que se regenere por sí solo. Septiembre será el mes idóneo para que despojes a tus plantas de todo lo que no necesitan, mientras tanto solo quita las hojas secas en los momentos menos intensos de sol.

Si mantienes tu jardín con un aspecto saludable durante todo el año, te resultará más fácil conservarlo cuando sobrevenga una ola de calor. No olvides el riego habitual y la fertilización periódica. Atiende las posibles plagas, que son más propensas a propagarse con el calor, y arranca las malas hierbas antes de que estén fuera de tu control. Tu césped y tu jardín agradecerán estos consejos y tendrán más opciones de sobrevivir ante los desequilibrios de unas condiciones climáticas extremas. Si ya tienes claro cómo cuidar tu jardín de las altas temperaturas, tan sólo te falta tener a mano estos utensilios de jardín:

  • Barril de lluvia. Puedes encontrar diferentes opciones, unas más estéticas que otras, pero en todo caso resulta un buen invento para proveer a tus plantas, aunque los problemas más frecuentes son los mosquitos y las algas.
  • Pulverizador. Existen distintos tipos de manguera, a comprensión, desencadenantes o de tipo trombón. Elige cual se adapta mejor a tus necesidades.
  • Regadera. Es el utensilio que no puede faltar en ningún jardín porque te ayudará a hidratar tus plantas allí donde la manguera no ha llegado.
  • Telas de sombra. Las más usuales son las que se presentan en forma de toldo.
  • Podadoras. Estas no solo te darán un acabado más profesional, sino que te permitirán acabar con gran rapidez.

Nuestro jardín en verano requiere unos cuidados más precisos, ya que las altas temperaturas pueden debilitarlo, ocasionando un deterioro irreparable. Además pretenderemos no desperdiciar todo el tiempo que hemos invertido en nuestras plantas durante el resto de las estaciones.

Conoce que otro tipo de cuidados podemos darle a nuestro jardín y nuestras plantas el resto del año, en forma muy práctica y sencilla.

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