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Club de Jardinería

5 Razones para hacer un huerto orgánico en casa

Tener un huerto orgánico en casa es una excelente idea

La práctica de disponer un espacio específicamente para cultivar y cosechar alimentos y hierbas aromáticas sin fertilizantes sintéticos o productos químicos es una manera de prestar atención y cuidado a lo que entra a nuestro cuerpo. Obteniendo resultados saludables y deliciosos.

Por lo general, existe la idea de que se necesita vivir en medio del campo o tener un gran jardín para cultivar, sin embargo, ya sea en mesas de cultivo o macetas, podemos crear un huerto orgánico en patios o terrazas en la ciudad.

Lo mejor de todo es que se trata de un consumo sostenible, donde podremos disfrutar de jitomates, pimientos, hierbas como la menta o el eneldo, entre muchas otras verduras y hierbas deliciosas.

La satisfacción de decir ¡Lo he plantado yo!

Disfrutar de un platillo elaborado 100% con productos de nuestro huerto huerto orgánico es un sentimiento de gratificación impresionante. No solo el increíble y fresco sabor de los productos nos harán sentir increíblemente satisfechos, sino que también nos dará seguridad alimentaria y capacidad de autoabastecimiento.

Además de que aprenderemos a sentir gratitud frente a la naturaleza y valorar de una manera más profunda al alimento diario.

El mantenimiento del huerto huerto orgánico no necesita ser una tarea personal, se puede involucrar a toda la familia en las actividades relacionadas a la cosecha. Si hay niños en la casa esto resulta ser un juego divertido y educativo, ayudándolos a comprender el ciclo de la naturaleza mientras fomentamos una cultura más ecológica y sostenible.

Semillas grandes que germinan rápido como las habas, o pequeñas de ciclo corto y de rápida cosecha como el rabanito, colaboran en mantenerlos interesados en estos procesos. Asimismo, se mostrarán más interesados en probar verduras y productos que probablemente en otro escenario no sería una tarea fácil para los padres.

5 razones para hacer un huerto orgánico

1. El compromiso con el cultivo orgánico: “De la cosecha al plato”

El cultivo orgánico nos da control sobre lo que entregamos en la mesa a la familia. Como ya mencionamos anteriormente, es una buena forma de tener alimentos siempre frescos en casa. Con la creciente preocupación sobre la importancia de consumir productos locales y orgánicos, podemos afirmar que no hay nada más local que nuestro propio jardín.

A su vez, al tener nuestro propio huerto aprendemos el ciclo natural de cada hortaliza, fruta y hierba que consumimos. Es decir, cómo funciona la naturaleza, conociendo cuáles son los vegetales de temporada, disfrutando más de su sabor, no forzando otras especies y ayudando a mantener las variedades locales.

2. Los métodos de jardinería orgánica nos enseñan sobre sustentabilidad. 

Los recursos utilizados para sembrar y recoger son totalmente naturales y, por lo tanto, no dañan al planeta. Aunque muchos no lo saben, los pesticidas también son uno de los mayores contaminantes de agua en el mundo.

Cuando cosechamos y cultivamos en los huertos orgánicos, somos plenamente conscientes de lo que plantamos y de cómo lo hacemos, no dejando cabida a que se les agreguen conservadores, colorantes o antibióticos. 

En pocas palabras, al cultivar nuestras propias frutas, vegetales, legumbres y hortalizas estamos consumiendo productos libres de químicos.

Escoger fertilizantes naturales, como por ejemplo el composta, es una alternativa para el abono. Podemos recolectar materia vegetal para crear nuestra propia huerta orgánica. Para eliminar las plagas, rotemos los cultivos cada año en lugar de usar pesticidas o herbicidas y busquemos recetas orgánicas.

3. Es una alternativa a la compra de productos orgánicos en el mercado 

Cultivar vegetales en casa puede poner dinero en nuestro bolsillo. Crear un huerto ecológico nos permite ahorrar mucho en alimentos. Al utilizar técnicas como el riego de forma eficiente se pueden conseguir grandes resultados.

Si tenemos una cosecha abundante en el año, aprendamos cómo conservar, encurtir y “guardar” para un abastecimiento duradero. Sin duda es una buena forma de economizar y surtirnos con el consumo de nuestras plantaciones.

4. Mejora nuestros hábitos alimenticios 

La ingesta de frutas, vegetales, legumbres y hortalizas aumenta al incluir en nuestro menú habitual los productos del huerto orgánico. Comiendo lo que cosechamos sabemos bien qué es lo que consumimos, ya que somos nosotros quienes cuidamos la tierra. Esto nos dará una mayor calidad de vida y a su vez tendrá un efecto de contagio hacia otros aspectos de ella.

5. Cuidamos el ambiente creando espacios más verdes 

Los alimentos que llegan a los mercados pueden viajar largos kilómetros, pasando por distintos métodos y procesos de conservación, almacenamiento y distribución, lo que genera un aumento de costos no solo a nivel económico sino también ambiental, produciendo una mayor huella de carbono.

Es decir, al cosechar nuestros propios alimentos se crea un contacto directo entre el productor y el consumidor, evitando los gastos de intermediación, transporte y logística. Reduciendo gastos y emisiones a la atmósfera, conservando la calidad nutritiva de los vegetales que muchas veces, debido a los traslados y los métodos de conservación pueden alterarse.

Como valor agregado a las razones para hacer un huerto orgánico, ocuparnos de nuestra propia huerta también nos aporta beneficios al cuerpo, ya que en la ajetreada ciudad pasamos tiempo al aire libre realizando una actividad dinámica que evita al sedentarismo.

La intensidad dependerá del tamaño del huerto, si tenemos una parcela o jardín el ejercicio está asegurado. Igualmente, si tenemos un pequeño balcón con macetas también nos mantendremos activos.

El mantenimiento de nuestro huerto nos ayudará a concentrarnos, a estimular la creatividad, despejar la mente y aliviar el estrés. Muchas personas han encontrado en los huertos orgánicos y la agricultura ecológica una alternativa de ocio y un apoyo a la economía familiar. Sembrar, cuidar y cosechar permiten ver el fruto del trabajo y mejorar la autoestima.

Las Semillas

Para comenzar debemos tener semillas. Generar nuestras propias semillas es esencial, porque tendremos la posibilidad de auto-abastecernos y tener independencia en el huerto. Utilicemos siempre semillas ecológicas

La naturaleza es tremendamente agradecida. Tener un huerto nos mostrará el proceso completo de una planta hasta que la misma nos da nuevas semillas, que guardaremos para hacer más cultivos y también podemos regalar o cambiar con amigos y vecinos.

Consejos para comenzar

  • Buscar un espacio que reciba al menos 5 horas de sol diario. La gran mayoría de las hortalizas necesitan un mínimo de horas de sol al día para desarrollarse correctamente. En otros casos, podemos elegir plantas que crezcan en espacios con poco sol, como por ejemplo las coles, plantas aromáticas, frutos del bosque, papas, guisantes entre una amplia lista.
  • Si sembramos en macetas o mesas de cultivo debemos verificar que tenemos el substrato apropiado para el cultivo ecológico. Además de asegurarnos que las macetas o mesas de cultivo tienen las dimensiones idóneas para las plantas que queremos cultivar. Si el espacio es muy reducido, podemos optar por variedades pequeñas como pepinillos o tomates cherry.
  • Es muy importante sembrar en el momento adecuado. No debemos sembrar cualquier hortaliza en cualquier temporada del año, todas tienen su tiempo para la siembra y el trasplante.
  • Un buen dato es sembrar hortalizas junto con hierbas aromáticas. Estas últimas ayudan a repeler insectos que pueden ser perjudiciales y convertirse en plagas.
  • Para hacer un uso responsable del agua, cultivemos juntas las plantas que necesiten riegos similares, evitando sembrar plantas que necesiten de riego diario con plantas de riego semanal.

Luego de conocer todas estas razones, es fácil entender que un huerto orgánico resulta ser una forma de cultivo que aprovecha los recursos de forma natural. Siendo una producción sustentable, que protege la diversidad natural y permite frutos jugosos, con su auténtico sabor característico y cantidad de vitaminas y minerales en estado óptimo.

Cultivar en casa está al alcance de todos.

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